martes, 29 de mayo de 2007

NO TENER MIEDO

Para algunos estudiosos, la felicidad se identifica con la ausencia de miedo. Sin embargo, hay muchos miedos distintos. Podríamos empezar por pensar en miedos externos y miedos internos, e ir derivando en complejidades, pero no es ésta la razón de este post. Ya mencioné mi idea del miedo primigenio y su expansión en otros miedos. También expresé que es poco probable encontrar ese miedo primigenio. ¿Qué significa ésto? Simplemente que siempre tendremos miedo de alguna forma, por mucho que queramos librarnos de él. A qué se refiere lo de NO TENER MIEDO. Parece algo inalcanzable.
Estar en paz con uno mismo puede ser algo parecido a no tener miedo, pero aún así nos acecharían dudas al respecto en muchas ocasiones. El miedo es innato al hombre y definir la felicidad como ausencia de miedo es igual a no ser hombre de forma genérica.
No obstante, no tener miedo, que es distinto a tener valor, nos alejaría de la evolución, y tal vez ésa es la idea, cuánto más evolucionados seamos más cerca estaremos de la felicidad en sí.
El problema está en que el cerebro es una máquina, por así decirlo, evolutiva, y por tanto contraria a la idea de felicidad. El miedo es un arma del cerebro. No tener miedo significa liberarnos los pensamientos que producen ese miedo inculcado por el cerebro. Y todo vale para ello, desde la respiración hasta los mantras, la música, el arte, la razón, el juicio crítico, la historia y todo aquello que nos aleje de la razón evolutiva.
La evolución justifica acciones que no tienen sentido desde un estado de felicidad, y muchas de esas acciones mueven el mundo hoy en día. Hay pensamientos que rigen la sociedad actual y que son simplemente rasgos antropológicas heredados que nos alejan del estado de calma interior necesarios para ser felices.
Algunos expresan la felicidad con la frase "volver a casa" con todas las connotaciones paradigmáticas y sintagmáticas que ello encubre, y no deja de ser lo mismo que lo de no tener miedo, una definición inexacta de un término indefinible en sí mismo.
La felicidad no es nada y todo a la vez. Es lo que Parménides ya mencionaba en su Poema del Ser. Pero la aparente incongruencia de la idea fue la creadora de la Filosofía. Una cosa no puede ser nada y todo a la vez según la razón de nuestro cerebro.
Sólamente sería posible si no existieran la antónimos o contrarios. Y tal vez lo más cercano a eliminar esa barrera sea el concepto del yin y del yang de la tradición china, en el que los dos elementos se funden sin que haya un contrario exacto de nada. Todo forma parte de todo, y no hay una forma unitaria ni verdadera como la idea del "UNO" de Plotino.
NO TENER MIEDO no es felicidad sino desesperación vital.

3 comentarios:

Alfons dijo...

Me ha gustado mucho este post. Rascar la superficie de la ñoñería de la felicidad y la ausencia de miedo.
Saludos.

Bonifacio dijo...

EL MIEDO Y LA FELICIDAD, LAS TINIEBLAS Y LA LUZ. Solo hay una cosa a la que tememos el miedo a las "tinieblas", a la negacion del "nosotros mismos", de nuestro "Ser" intimo, de nuestro Intimo Ser; pero es un miedo que no nos es innato, consustancial ¿? a nuestra existencia.

El problema radica en que antes de llegar a la luz, a la felicidad, hemos de superar esa barrera que se interpone, el arraigo del miedo a la negación, el miedo a no ver culminada nuestra busqueda, el miedo a no conseguirlo, el miedo a enfrentarnos a la negación, ... antes de alcanzar la certitud de que si que es cierto que "Existimos".

Bdellovibrium dijo...

Entonces... según la definición "La felicidad es la ausencia de miedo", no se podría ser feliz teniendo miedos... ¿no?
Bueno, mi punto de vista es que se puede ser feliz teniendo miedos, aunque para algunos, entonces no sería una felicidad completa, sino parcial. Aunque tampoco se puede ser "parcialmente feliz" ¿o sí?... No sé.
Interesante post ^^
Saludos