lunes, 16 de febrero de 2009

EL VIEJO CARPE DIEM SE DERRUMBA

El carpe diem, o el vivir el momento, era una conducta válida en los tiempos en el que la esperanza de vida humana tenía una media en torno a los treinta y cinco años o inferior. Vivir el momento era lógico porque había poco tiempo de vida. Disfrutar de los placeres de la vida podía representar la felicidad, puesto que la dulce guadaña de la Muerte venía pronto. Así que había que tener decisión de temperamento para enfrentarse a la vida y a todos los miedos. A los quince, muchos estaban ya luchando en el ejército, o se convertían en aventureros de buena o mala calaña. En piratas o ladrones, o en fanáticos de una religión, etc, etc. Daba igual morir joven porque si lograbas llegar a los veinticinco habías vivido la mitad de tu existencia. Los antiguos vikingos no dejaban casarse a sus guerreros hasta esta edad, en la que consideraban que el declive de hombre empezaba. La predestinación era algo creíble como forma de vida...
Sin embargo, hoy tenemos una esperanza de vida de setenta años. Los errores de la juventud se pueden arrastrar durante décadas. Actuar sin razonamiento puede pagarse con una larga cadena perpetua. Deberíamos de pensarlo. Es la razón de la búsqueda de la felicidad. Ahora hay tiempo para plantearse qué vida queremos llevar, y aunque el destino es incierto, hay muchas probabilidades de vivir ese planteamiento. Así que es mejor en un estado de felicidad que de infelicidad. No hay culpables. No hay pretextos para pensar. La vieja filosofía del carpe diem ha de adaptarse a los nuevos tiempos de vida.

4 comentarios:

alicia dijo...

Hola!... cuánto tiempo, no? Sigo aquí, sólo quería que lo supieras...
Veo que no has menguado en tu producción textual. Te envídio sanamente!!
Besotes! Cuídate.

Eva dijo...

Que difícil es ser feliz y cuantas ganas ponemos en no serlo. Disfrutar el momento es algo que nunca he conseguido hacer, y cuando lo he hecho me h arrepentido de las consecuencias.

Tormenta. dijo...

¡Bueno bueno! lo que si es verdad, que es muy fácil decir carpe diem.. que luego para llevarlo a cabo la cosa cambia.. pero si es verdad, que depende en la circustancia que uno se encuentre, hacerlo es lo mejor, porque no! si nunca se sabe..aisss ese futuro incierto..
paulo coelho, decía en una cita, que hay que vivir como uno piensa, para no acabar pensando como se vive, y estoy de acuerdo.

Besos majo!.

Logos Luna dijo...

El tiempo no existe...pienso, y actuo. Y si imagino que mi vida se acaba a los 30, como si se acaba a los 80, intentaré vivir cada momento como si fuera el último.