He colocado un nuevo contador. Y comienza de cero. A veces hay que empezar de cero por muchos motivos, y ello supone un inconveniente. Después de 40.000 visitas, se echa de menos contarlas. Pero así son las cosas. Agradezco los comentarios y las visitas realizadas en este tiempo y espero que continúen. Así que este post va de transición. No hay que tener miedo a cambiar o comenzar de nuevo, aunque es un fastidio, porque tendemos a estabilizarnos. Nuestra mente nos induce a ello. Han oído aquello de la ley de mínimo esfuerzo. Al cerebro no le gusta trabajar demasiado, pero hay que obligarle. Es eso otro de dormirse en los laureles. Siempre necesitamos una variación en una línea recta, porque si no, nos dormiríamos, como muchos hacen al volante cuando pasan por las carreteras de la Mancha. Esta vez le ha tocado al contador, pero es que el antiguo daba errores. En fin, un saludo para todos los que hacéis que me siente a escribir aquí.
2 comentarios:
Me prece fantástica tu idea...no hay que relajarse en ciertos aspectos,
danmos las cosas por hecho, y no nos esforzamos...
Bravo por ti..excelente!!!
Bonito contador.
Saludines kerido amigo.
Publicar un comentario en la entrada