La inteligencia está relacionada con el lenguaje, la memoria y la atención. A medida que aprendemos algo nuevo, nuestro cerebro se hace más eficiente. En el caso de la emociones, ocurre algo parecido. Las trabajamos constantemente, pero se no están orientadas correctamente, van desarrollando un mecanismo estructural permanente ineficaz para afrontar los problemas cotidianos desde el plano emocional. Es curioso el hecho de que cuando mejores resultados obtenemos al realizar una prueba, menos trabaja nuestro cerebro. Éste funciona de formas distintas en el procesamiento resolutivo de problemas, con mucha potencia, materia gris, o con mucha velocidad, materia blanca, aunque con idéntico resultado resolutivo. Emocionalmente ocurre lo mismo. Y por último, el entrenamiento nos hace más eficaz y eficiente desde el punto de vista de la inteligencia, marcada asimismo por la genética hereditaria. Y emocionalmente, igual. Si aprendemos más sobre nuestra emociones, seremos más eficaces y eficiente en la gestión de los sentimientos. Finalmente, esta eficiencia nos acerca a una serenidad muy cercana al estado de la felicidad. Todo es una cadena de acontecimientos cerebrales y entrenamiento mental personal. Podemos identificar a personas inteligentes, pero nos resulta difícil establercer el por qué lo son. De igual modo podemos considerar a las personas felices, pero no establecer la relación vinculada a la realidad que lo hace posible.
3 comentarios:
Cuanta sabiduría...ojalá logremos hacerlo...
Gracias!!!
muy bueno el post, y tener las ganas de aprender algo nuevo cada día, eso nunca hay que perderlo.. sobre todo,poner más atención a nuestro al rededor;)
un beso guapo!.
LA INTELIGENCIA es la capacidad de encontrar soluciones a problemas sin resolver.
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