lunes, 30 de marzo de 2009

LENGUAJE

El lenguaje es el elemento que nos marca la diferencia frente a los demás seres vivos. La inteligencia no es exclusiva del hombre. Así, por ejemplo, la orientación de las palomas, su capacidad para regresar a su palomar supone un proceso complejo posicionamiento terrestre. Nosotros, en cambio, tenemos ahora el GPS. No somos más inteligencia que cualquier animal, pero sí que aprendemos mucho más rápido y eficazmente, en relación al proceso evolutivo. No tenemos que esperar generaciones para que se produzcan cambios inducidos por el entorno natural. Sin embargo, no sabemos como aprendemos. En lo que sí se ponen de acuerdo los científicos e investigadores, por fin, y espero que esto cambie la orientación educacional, es en que una parte de ese aprendizaje acelerado es debido al lenguaje, a la capacidad de poder intercambiar información precisa sobre ideas que pueden variar el entorno natural y social. La consecuencia de ello es una mayor supervivencia, y por ende, una mayor complejidad de la sociedad y del propio lenguaje, sucediéndose así, de forma sucesiva, distintos niveles de inteligencia humana.
No obstante, al mismo tiempo, esta sociedad desprecia demasiado el lenguaje desde dos vías, una de ellas es educacionalmente, puesto que le roba protagonismo frente a materias aparentemente más prácticas para el desarrollo de la comunidad, y por otro, intentando controlarlas a través de las academias de lengua, queriendo hacerlas inamovibles, cuando el lenguaje es fruto de la evolución y no un ente convencional y fijo, sino todo lo contrario, es un proceso vivo y dinámico. Educacionalmente es raro ver ya buenas caligrafías y personas con una gran dote de dicción o discurso. Todos los lenguajes son importantes, pero el habla humana es una base importante de nuestro conocimiento evolutivo, como así lo constata la semiología. Y sin embargo, las políticas sociales van en detrimento de uno de los pilares básicos en la nueva interpretación del término inteligencia, hecho que va demostrando científicamente la neurociencia. El lenguaje en su más alto nivel, parece quedar reducido al papel diferenciador de los creídos intelectuales, destinando al obstracismo una de las vías más importante para la consecución del conocimiento humano. Finalmente, aprender y comprender nuestras lenguas, son de igual manera, unas de las herramientas más importante para analizarnos emocionalmente y poder conseguir un mejor entendimiento de nosotros mismos, vía principal para alcanzar la felicidad.

3 comentarios:

carmensabes dijo...

Da gusto llegar y leer tus post ...totalmente de acuerdo, el lenguaje vivo...comunicación no vebal, y verbal..imprescincibles las dos para comprendernos e interactuar mejor!!

Walter dijo...

Quién eres? Piensas muy interesante

Mary dijo...

Hola WIG, soy investigadora del lenguaje, precisamente, y en particular me centro en dos áreas relacionadas con la comunicación oral (Pragmática y Psicología Social del Lenguaje) y ya estoy agotada de comentar la importancia de la comunicación. No voy a entrar en detalles porque acabaría escribiendo otro post aquí, pero te diré que, por ejemplo, los paises con más acuerdos internacionales hay, y las las empresas internacionales con más negocios cerrados con otras empresas son aquellas que cuentan con un gabinete de comunicación apropiado y donde se cuida la comunicación interpersonal dentro y fuera de la empresa. En EEUU todas las empresas y carreras de negocios cuentan con esta formación...en España, en muchos casos, ni se ha pensado en ello....

un besito