jueves 16 de abril de 2009

ALARGANDO EL TIEMPO

Ya he hablado de como tiempo parece pasar rápidamente a medida de van pasando los años. La cuestión está relacionada con la adaptación de la memoria al procesamiento del tiempo, es decir, a una especie de recuerdo que van sincronizando el tiempo a la realidad inconsciente de nuestro cerebro, que más tarde transfiere al consciente. Siendo así, alargar el tiempo sería cuestión de aportar nuevas sensaciones a nuestra memoria, puesto que la primera vez que hacemos algo tenemos una apreciación temporal más dilatada, más larga. En realidad no sabemos si el tiempo existe fuera de nuestra imaginaria consciencia cerebral, pero si podemos forzar a que parezca más largo. De igual modo, me pregunto, si será igual con las demás sensaciones captadas por el cerebro en relación a las vivencias cotidianas o abstractas. Evidentemente, puede que la memoria tenga un papel importante para mantener esas sensaciones intactas durante mucho tiempo, siempre y cuando, vayamos renovándolas asiduamente. Así, la infelicidad, también estaría relacionada en cierto modo con la desidia, la apatía, el aburrimiento, etc. Si podemos alargar la sensación de tiempo, por qué no podríamos alargar la sensación de felicidad aportando nuevas experiencias que mantuvieran los niveles de bienestar en el tiempo. Aunque entonces, habríamos de admitir que la felicidad es sólo una apreciación inconsciente y virtual. Pero, ¿no creo que eso fuera un problema, no creen?

3 comentarios:

carmensabes dijo...

Difícil eh???
No lo tengo nada claro, voy a meditar...
Ya te contaré!!

WIG dijo...

Carmen, no sé si es más difícil de lo que parece, pero sí que merece la pena pensar un poco en ello a ver a donde nos lleva. Saludos.

ÁNGELA ALGORA ♥ dijo...

Qué blog mas chulo y cuanta razón tienes!
Te sigo :)
un besito