La canciones militares suelen tener un cierto halo romántico. La Muerte, el Nacionalismo Romántico, el Destino, la Suerte, los Sentimientos como guía de actuación por encima de las mismísimas Parcas, etc. El misterio que encierra el Romanticismo frente a la crueldad del Realismo o el Naturalismo nos lleva a interpretaciones grandiosas de la propia realidad. Me recuerda al enfrentamiento Platónico del "mundo de las ideas" frente al aristotélico "mundo de los sentidos". Parece como si la existencia estuviera bipolarizada. Pero, por ejemplo, en fotografía unos de los criterios para la composición es la regla de los impares. La belleza, en su sentido estético, a veces, parte del "uno", lo que me recuerda a Plotino... Y en cada experiencia que reflexiono me encuentro a Sócrates o Demócrito; a Parménides o Pitágoras. A Arquímedes y a cada nombre vinculado a la tradición helénica y romana. Está todo ahí me sugiere. Y en estos siglos no hemos hecho sino dar vueltas sobre los mismos pensamientos originarios en sus dos vertientes, la platónica y la aristotélica.
Pero puesto a elegir, me quedo con el Romanticismo, ¿por qué? Pues porque esconde mejor los traumas y las mentiras internas, y las transforma en bellas historias llenas de encanto, a pesar rozar a veces el ridículo, desde el punto de vista de la realidad. Pero, ¿y qué importa? Por qué tenemos que comportarnos como la Realidad quiere. Podemos hacerlo como queramos, siempre que no nos engañemos. Pero, el héroe romántico, o mejor dicho el antihéroe realista, manifiesta una bella esperanza, sencilla, ingenua, que nos recuerda a la niñez, que una vez adulto, tuvimos que esconder por miedo a que nos llamaran veleta, o marica, o maricón, o el término más afín que encuentren. Un estudio demostró que los niños son menos acariciados en la infancia que las niñas. Un simple proceso natural de supervivencia. Lo peor es que, al repetirse años después, seguía dando el mismo resultado. No aprendemos nada, sólo matemáticas, ciencias, informática, literatura y demás, pero no nos educan para dar un abrazo, sino a patear el culo. La felicidad es un aprendizaje que empieza por la reflexión de lo aprendido, pasa por desaprender lo aprendido y terminar preguntándote por qué una canción militar te trae tantas ideas extrañas, o no.
4 comentarios:
Es curioso que una canción que está compuesta para enardecer a los soldados, es decir, para prepararlos para la guerra, nos sugiera ideas sobre la felicidad. Cuanto menos, curioso.
Sí, parece curioso como dices, Josito, aunque yo creo que se crearon para apaciguar a los soldados de su destino. El Romanticismo anardece el espíritu. Un saludo.
Buena reflexión
Mira por donde WIG, y mas recuerdos extraños si encima es una canción que yo cantaba en formación militar cuando pase por la Legión, aunque creo que la Legión no paso por mi ;)
Un soldado deja de ser soldado cuando piensa.
Habría que darle la vuelta... somos soldados de la infelicidad hasta que decidimos pensar y sentir en querer ser "novios de la felicidad"
Novios de la felicidad, suena bien eso. Sí, tal vez tengas rázón. Saludos.
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