Hay situaciones que se tornan cruciales e irremediables que guían hacia el abismo. Se convierten en una encrucijada. Tal vez podía haberse evitado, pero no fue así, y entonces, explota. Cuando ésto ocurre toda precipitación es perjudicial. El impulso primero se realiza con la ira o el desprecio, con el corazón si queréis expresarlo así. Los sentimientos agresivos y defensivos a la vez saltan automáticamente como el de una navaja de muelle. El problema es que una vez que sale el filo de la navaja ya no hay vuelta atrás y no tiene sentido no utilizar la violencia sentimental. Consultar con la almohada es como encomendarse a Dios si prefirieran pensar en que todo está dispuesto por una fuerza externa del Universo. O hacer ablaciones...o meditar en la oscuridad de nuestra alma buscando una respuesta que nos salve de ese abismo irreversible. En el lapsus de tiempo que transcurre la noche nuestra mente trabaja buscando una salida o una respuesta de nosotros mismos o de Dios, lo que mejor les guste pensar...Y al despertar como si hubiera sido un sueño aparece una idea de esas geniales o salvadoras o milagrosas. El sueño no sólo se ha convertido en reparador de la angustia que genera un problema desconsolador sino que se comporta como un mecanismo de defensa inconsciente. Es como si nuestra mente pudiera conectarse con una genética antropológica para enfrentarse a una situación que supera el pensamiento cotidiano. José Silva con su método tal vez intuyera esta peculiaridad. O Brian Weiss desde otra perspectiva. Nuestro insconsciente onírico se convierte, entre otras cosas, en un puente hacia nuestros ancestros, hacia pensamientos perdidos en la lejanía de los tiempos en los que el hombre aún no era Hombre y la Humanidad no existía. Todo ésto suena un poco decabellado, pero muchas veces, consultar con la almohada te da la calma suficiente para afrontar, podríamos decir, un gran peligro. Lo demás ahí está, que cada uno piense lo que quiera.
2 comentarios:
Claro, a veces, es conveniente reflexionar, liberar la mente..y a menudo se produce el milagro..a la mañana siguiente la claridad aflora.
Besos
A mí me ha pasado muchas veces, Carmen, lo que me da que pensar que la reflexión es sólo el transcurso de la interpretación de la información, por ejemplo. Saludos.
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