jueves, 9 de julio de 2009

LA VOLUNTAD DE HIERRO

Otras veces ya he mencionado mi idea de que la felicidad se consigue con voluntad. Entendida como capacidad de poder apartarse de los propios sentimientos internos y el control de las emociones impulsivas. Entendida como lo que llamo "voluntad de hierro". El control de uno mismo se nos muestra como una vía hacia el entendimiento de los parámetros de la felicidad, si bien la psicología positiva recoge los principios del placer, la complacencia interior y la supeditación a a algo superior a la complacencia interior como estrategias de un modelo más coherente y satisfactorio de vida. Pero todo esto me recuerda la propia mística y las vías de purificación e iluminación y sus transcendentales uniones con Dios. Da la sensación de que siempre hemos buscado caminos para hallar la felicidad, pero que no damos con ella. La antigua ascética medieval se sumerge en el sacrificio para buscar a Dios, cuando éste era sinónimo de felicidad terrenal y eterna. Con la ruptura del mito demiúrgico, transformamos las aparaciencias y las nomenclaturas, pero seguimos buscando algo. En otra época fueron los ovni y los extraterrestre. Es la "voluntad de hierro" o la necesidad de querer encontrar la felicidad lo que nos lleva a ella. Siempre. La capacidad que abstraernos del Universo a través del Nirvana. Todo se asemeja a todo. Todas las religiones parten de casi los mismos principios llenos de buenas voluntades y amor, y terminan convirtiéndose en sectas llenas de intolerancias y de corazones llenos de miedo. Tememos a la Muerte, pero también a la vida. Hay una vida en la vida, pero nos aferramos a pensamientos frustrantes. Sólo la "voluntad de hierro" a querer ser feliz se hace inquebrantable ante la avaricia intelectual llenas de abobinables patrañas para pensadores de poca monta. Miramos al prójimo por encima del hombro, y si se nos echa en cara nos miramos el ombligo. Somos podredumbre mental si no tenemos la "voluntad de hierro" . Hay muchas filosofía indescifrable sobre la voluntad, pero no trata del tema en sí. Y sin embargo, si reprimimos nuestras emociones tampoco seremos felices. Necesitamos improvisar. Necesitamos la "voluntad de hierro", pero no es fuerza de voluntad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es voluntad, la que existe, la que cede y la que sube... quizá voluntad y disfrutar removido con respeto incuestionable sea la felicidad... ¿quizá?

Bonifacio dijo...

MAS VALE MAÑA, LOGICA, QUE FUERZA, DE VOLUNTAD.

Si empleamos nuestra fuerza de voluntad por si sola, nos podremos estar dando de cabezas en un muro hasta la extenuación sin conseguir nada mas que frustración.

Nuestra gran arma es la razón, la logica. Es un arma, un instrumento, que puede ser dificil de manejar, pero es nuestro mejor guia. Nos equivocaremos muchas veces, pero si confiamos en nuestra busqueda, excluyendo los errores, analizandolos, podremos encontrar el camino acertado.

Anónimo dijo...

Gracias Spock.