martes, 18 de agosto de 2009

ARTE Y DEPORTE

A estas altura habremos intuido que la felicidad no tiene una extensión limitada, sino que se pierde en un heterogéneo e infinito horizonte desconocido más allá de nuestra propia visión lógica. Se asemeja más a un partida de ajedrez en la que no existe un final claro, sino insondables y profundas posibilidades que pueden variar en cualquier momento a causa de nuestra ineptitud o de la agresividad del entorno y nuestra incapacidad para comprenderlo. El arte y el deporte son vías de superación y de enfrentamiento emocional. Aprender a crear es una forma lúdica de acometer los miedos del "no puedo". El arte libera de por sí. Pero nos inculcan que los artista son innatos y que el arte está reservado para ellos. Y una mierda, con perdón. Todos deberíamos practicar cualquier arte y ver que podemos crear, que podemos imaginar. El resultado no es el principal objetivo del arte, sino el despertar de emociones confusas que se trasladan a la obra. Después, con la obra en sí, se puede hacer lo que se quiera. Tirarla a la basura si se tercia. Lo emocionante es comprender que podemos crear, y que este proceso no es exclusivo de un criterio innato. El deporte, por otro lado, nos enseña a competir y esforzarnos, y de igual manera, a saber perder, o mejor dicho, a aceptar que perder forma parte de la vida. Hay quien dice que están de vuelta o se mofan de alguien con la expresión de "es un perdedor" y otras muchas con el mismo significado. Y es una pena, porque se alejan de la felicidad. Ésta no perdona, porque a esta altura habremos comprendido que la felicidad se comporta como una persona, con una inestabilidad e incoherencia abismal e indomable. Crear y competir son extensiones del proceso lúdico de aprendizaje, y por ello, el arte y el deporte son bases importante para la formación infantil y adolescente, quienes se enfrentan a un nuevo mundo de emociones encontradas. Pero de igual manera, para los adultos, arte y deporte, son el enlace ideal para comprender que la muerte siempre gana, pero que no debe ser impedimento para no vivir ni para no luchar. Cuando aprendemos a jugar aprendemos a luchar, y cuando aprendemos arte y deporte, aprendemos como hacerlo no sólo físicamente, sino, emocionalmente.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

puro cantinfleo (darse vueltas y no decir nada en concreto)

WIG dijo...

Justo lo que pretendía. Por lo que al menos algo ha salido bien. La concreción hay que buscarla uno mismo. Si te interesa el tema busca lo concreto. Cada uno debe hacer sus deberes ¿no crees? Saludos.

KUBAN dijo...

Yo soy de los que piensan que, y aunque suene paradójico, se gana más con una derrota que con la victoria. Gracias por visitar mi blog y por dejar un comentario. El tuyo me parece excelente y volveré. Gracias de nuevo.

pedro86777 dijo...

Estoy totalmente deacuerdo kuban. Las victorias no son mas que percepciones subjetivas que nos confunden. No hay nada más estimulante y motivador que una derrota.