Ya he expresado mi idea de que todo empieza por dentro. Y ahí es donde están los problemas. Generalmente nos miramos el ombligo y somos incapaces de reconocernos en el espejo interiormente. Creemos que somos el centro y que todo debe girar a nuestro alrededor. Y si tenemos un problema son externos a nosotros y provocados por los demás. No aceptamos lo que la sociedad nos ha enseñado que son debilidades, como reflexionar sobre nuestra propia conducta. Un "triunfador" nunca pone en duda su conducta. Si fuéramos capaces de andar por ahí sintiendo lo que otros sienten, tal vez la cosa cambiaría. Si pudiéramos calzarnos la piel de otra persona y ver sus frustraciones, tal vez algo sería distinto para nosotros a la hora de tomar una actitud. Pero mirar dentro de alguien es una cosa y observarse dentro de sí mismo otra. Qué ocurriría si sintiéramos empatía con nosotros mismos. Muchas veces he pensado que empatizar, ponernos en lugar de nosotros mismos es el nirvana. Observarnos por dentro y asimilar las sensaciones y sentimientos que desprendemos nos abriría a nuevos horizontes emocionales. Podría ser la Caja de Pandora o el Arca de la Alianza. Pero ambos resultados serían maravillosos, porque nos haría comprender que muchas de las cosas que nos ocurren están dentro y no fuera de nuestra mente. Creo que ha habido muchas personas que lo han logrado, y que han transformado esa empatía en una comprensible intuición emocional a lo largo de sus vidas. Y por ello creo que cuanto más intuitiva es una persona más capacidad de empatización interego tiene, y que hay una relación, al menos indirecta, con la felicidad.
3 comentarios:
Extraordinario WIG, la verdad que somos tan presuntuosos de nosotros mismos...
Si consiguiéramos mirarnos por dentro y comprender que no somos más que el resto de seres humanos...
Comprenderíamos mejor a los demás, sus sentimientos.
La generosidad es una virtud que al que más beneficia es uno mismo.
Un auténtico placer querido WIG!!
Siempre somos mejor por dentro que por fuera... estoy totalmente deacuerdo contigo.. aunque yo aveces soy igual por dentro o por fuera.. como cuando estoy como un volcan...
Totalmente cierto, porque nos daremos cuenta de todo de los demás y con nosotros todo lo contrario, como si nosotros mismos fuéramos de otra especie distinta, hay que ser más comprensivos y más humanos.
Un saludo
Publicar un comentario en la entrada