viernes 27 de febrero de 2009

¡NUNCA MÁS!

Edgar Allan Poe(Boston, 1809 - Baltimore, 1849)
EL CUERVO Una vez, al filo de una lúgubre media noche, mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido, inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia, cabeceando, casi dormido, oyóse de súbito un leve golpe, como si suavemente tocaran, tocaran a la puerta de mi cuarto. “Es —dije musitando— un visitante tocando quedo a la puerta de mi cuarto. Eso es todo, y nada más. ”¡Ah! aquel lúcido recuerdo de un gélido diciembre; espectros de brasas moribundas reflejadas en el suelo; angustia del deseo del nuevo día; en vano encareciendo a mis libros dieran tregua a mi dolor. Dolor por la pérdida de Leonora, la única, virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada. Aquí ya sin nombre, para siempre. Y el crujir triste, vago, escalofriante de la seda de las cortinas rojas llenábame de fantásticos terrores jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie, acallando el latido de mi corazón, vuelvo a repetir: “Es un visitante a la puerta de mi cuarto queriendo entrar. Algún visitante que a deshora a mi cuarto quiere entrar. Eso es todo, y nada más.”Ahora, mi ánimo cobraba bríos, y ya sin titubeos: “Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón imploro, mas el caso es que, adormilado cuando vinisteis a tocar quedamente, tan quedo vinisteis a llamar, a llamar a la puerta de mi cuarto, que apenas pude creer que os oía. ”Y entonces abrí de par en par la puerta: Oscuridad, y nada más. Escrutando hondo en aquella negrura permanecí largo rato, atónito, temeroso, dudando, soñando sueños que ningún mortal se haya atrevido jamás a soñar. Mas en el silencio insondable la quietud callaba, y la única palabra ahí proferida era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?” Lo pronuncié en un susurro, y el eco lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!” Apenas esto fue, y nada más. Vuelto a mi cuarto, mi alma toda, toda mi alma abrasándose dentro de mí, no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza. “Ciertamente —me dije—, ciertamente algo sucede en la reja de mi ventana. Dejad, pues, que vea lo que sucede allí, y así penetrar pueda en el misterio. Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio, y así penetrar pueda en el misterio. ”¡Es el viento, y nada más! De un golpe abrí la puerta, y con suave batir de alas, entró un majestuoso cuervo de los santos días idos. Sin asomos de reverencia, ni un instante quedo; y con aires de gran señor o de gran dama fue a posarse en el busto de Palas, sobre el dintel de mi puerta. Posado, inmóvil, y nada más. Entonces, este pájaro de ébano cambió mis tristes fantasías en una sonrisa con el grave y severo decoro del aspecto de que se revestía. “Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—, no serás un cobarde, hórrido cuervo vetusto y amenazador. Evadido de la ribera nocturna. ¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica! ”Y el Cuervo dijo: “Nunca más.” Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado pudiera hablar tan claramente; aunque poco significaba su respuesta. Poco pertinente era. Pues no podemos sino concordar en que ningún ser humano ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro posado sobre el dintel de su puerta, pájaro o bestia, posado en el busto esculpido de Palas en el dintel de su puerta con semejante nombre: “Nunca más.” Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto, las palabras pronunció, como vertiendo su alma sólo en esas palabras. Nada más dijo entonces; no movió ni una pluma. Y entonces yo me dije, apenas murmurando: “Otros amigos se han ido antes; mañana él también me dejará, como me abandonaron mis esperanzas. ”Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.” Sobrecogido al romper el silencio tan idóneas palabras, “sin duda —pensé—, sin duda lo que dice es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido de un amo infortunado a quien desastre impío persiguió, acosó sin dar tregua hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido, hasta que las endechas de su esperanza llevaron sólo esa carga melancólica de ‘Nunca, nunca más’. ”Mas el Cuervo arrancó todavía de mis tristes fantasías una sonrisa; acerqué un mullido asiento frente al pájaro, el busto y la puerta; y entonces, hundiéndome en el terciopelo, empecé a enlazar una fantasía con otra, pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño, lo que este torvo, desgarbado, hórrido, flaco y ominoso pájaro de antaño quería decir granzando: “Nunca más.” En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos, quemaban hasta el fondo de mi pecho. Esto y más, sentado, adivinaba, con la cabeza reclinada en el aterciopelado forro del cojín acariciado por la luz de la lámpara; en el forro de terciopelo violeta acariciado por la luz de la lámpara ¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más! Entonces me pareció que el aire se tornaba más denso, perfumado por invisible incensario mecido por serafines cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado. “¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido, por estos ángeles te ha otorgado una tregua, tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora! ¡Apura, oh, apura este dulce nepente y olvida a tu ausente Leonora!” Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabólica!v¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio enviado por el Tentador, o arrojado por la tempestad a este refugio desolado e impávido,va esta desértica tierra encantada,va este hogar hechizado por el horror !Profeta, dime, en verdad te lo imploro, ¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad? ¡Dime, dime, te imploro! ”Y el cuervo dijo: “Nunca más.” “¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,ese Dios que adoramos tú y yo, dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén tendrá en sus brazos a una santa doncella llamada por los ángeles Leonora, tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen llamada por los ángeles Leonora!” Y el cuervo dijo: “Nunca más.” “¡Sea esa palabra nuestra señal de partida pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso. ¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica. No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira que profirió tu espíritu! Deja mi soledad intacta. Abandona el busto del dintel de mi puerta. Aparta tu pico de mi corazón y tu figura del dintel de mi puerta.Y el Cuervo dijo: “Nunca más.” Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo. Aún sigue posado, aún sigue posado en el pálido busto de Palas, en el dintel de la puerta de mi cuarto.Y sus ojos tienen la apariencia de los de un demonio que está soñando.Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama tiende en el suelo su sombra. Y mi alma, del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo, no podrá liberarse. ¡Nunca más!

lunes 23 de febrero de 2009

PARECE COMO SI...

En una de las batallas que dirigió Alejandro Magno contra los persas, viendo que el número del enemigo superaba al de los griegos, un general de su ejército le dijo: "Parece como si... la muerte nos llamara por nuestro nombre". A lo que Alejandro Magno contestó: Pues vayamos, no hagamos esperar a tan dulce Dama. Aquel general murió en la batalla por una lanza dirigida a Alejandro. Y se lo hizo pagar caro a los enemigos capturados. En su entierro, Alejandro, dijo: -Perdóname por haber desconfiado de ti, pues en verdad la muerte te llamó por tu nombre.
La cuestión es que si realmente algún día dijo ésto (en otro escrito hablaré de mi duda histórica), tan pocas palabras reflejan como nada ni nadie el carácter profundo de Alejandro Magno. Arrogante y temerario. Sin miedo a la muerte. Vengativo. Luchador. Desconfiado de lo que ven sus ojos, etc. Desde entonces esta expresión tan llena de sentidos opuestos, desde la connotación de inseguridad hasta el cinismo más sincero y la ironía más sutil me pareció un claro representante de lo maravilloso del lenguaje. Analizar el lenguaje puede darnos la clave más profunda de nuestro comportamiento interior. Puede abrirnos puertas para conocernos mejor y conocer mejor a los demás. No olvidemos que Alejandro Magno fue discípulo de Aristóteles. Indudablemente, el cinismo intrínseco de su aprendizaje le llevó a pronunciar discursos tan llenos de ambigüedades y de belleza discursiva y dialéctica. La felicidad se parece mucho más de lo que creemos a la expresión "parece como si...", pues bajo su aparente banalidad está llena de insondables significados ocultos.

viernes 20 de febrero de 2009

SÉ TÚ, ANTE TODO SÉ TÚ

Una vez le preguntaron a Charlie Chaplin como podía estar tan tranquilo y feliz (la vida de Chaplin estuvo llena de dificultades sociales que llevaron a tacharlo de comunista en EE.UU. en la época de la "caza de brujas", entre otras cosas. Deberían leerla.), y su respuesta fue "sé tú, ante todo sé tú, y serás feliz". Hace años que la leí esa anécdota por decirlo de alguna manera, y hace años que le doy vueltas. Ahora, cuando he desaprendido demasiadas cosas, comienzo a compreder su verdadera inquietud y profundidad. Cuando uno va desprendiéndose de los absurdos pensamientos e ideas que nos inculcan, y vamos destruyendo nuestras barreras ideológicas, parece más claro el mensaje. La felicidad está en ti. Pero llegar hasta ti mismo es difícil, y sólo circunstacias extremas pueden despertarte de tu letargo socializado, que no afecta a todos por igual. Hay un talento que despierta en la adversidad, pero no todo el mundo lo tiene. Y es un poco triste, pero es así.
Hoy en día, la ciencia parece que nos lleva a la misma conclusión que aprendió Charlie Chaplin a través de sus tribulaciones. Y esta última palabra me recuerda a la novela de Julio Verne, "las tribulaciones de un chino en China", en la que se trata de algo parecido.
A veces nos perdemos en derroteros que no significan nada vitalmente hablando. Somos como piezas nuevas sin estrenar en un almacén abandonado para siempre.
Sé tú, y aunque seas un perdedor, nadie podrá quitarte lo que ellos mismo no tienen.
Un saludo muy especial para Alicia, que a pesar de todo está ahí. Saludos.

lunes 16 de febrero de 2009

EL VIEJO CARPE DIEM SE DERRUMBA

El carpe diem, o el vivir el momento, era una conducta válida en los tiempos en el que la esperanza de vida humana tenía una media en torno a los treinta y cinco años o inferior. Vivir el momento era lógico porque había poco tiempo de vida. Disfrutar de los placeres de la vida podía representar la felicidad, puesto que la dulce guadaña de la Muerte venía pronto. Así que había que tener decisión de temperamento para enfrentarse a la vida y a todos los miedos. A los quince, muchos estaban ya luchando en el ejército, o se convertían en aventureros de buena o mala calaña. En piratas o ladrones, o en fanáticos de una religión, etc, etc. Daba igual morir joven porque si lograbas llegar a los veinticinco habías vivido la mitad de tu existencia. Los antiguos vikingos no dejaban casarse a sus guerreros hasta esta edad, en la que consideraban que el declive de hombre empezaba. La predestinación era algo creíble como forma de vida...
Sin embargo, hoy tenemos una esperanza de vida de setenta años. Los errores de la juventud se pueden arrastrar durante décadas. Actuar sin razonamiento puede pagarse con una larga cadena perpetua. Deberíamos de pensarlo. Es la razón de la búsqueda de la felicidad. Ahora hay tiempo para plantearse qué vida queremos llevar, y aunque el destino es incierto, hay muchas probabilidades de vivir ese planteamiento. Así que es mejor en un estado de felicidad que de infelicidad. No hay culpables. No hay pretextos para pensar. La vieja filosofía del carpe diem ha de adaptarse a los nuevos tiempos de vida.

jueves 12 de febrero de 2009

EL CEREBRO SE ADAPTA

Una amiga mía me mandó esto por correo electrónico. Si consigues leer el principio, todo sale seguido. Es curioso la adaptación simbólica del cerebro. ¿Será la felicidad también una adaptación cerebral?
C13R70 D14 D3 V3R4N0 3574B4 3N L4 PL4Y4 0853RV4ND0 A D05 CH1C45 8R1NC4ND0 3N 14 4R3N4, 357484N 7R484J484ND0 MUCH0 C0N57RUY3ND0 UN C4571LL0 D3 4R3N4 C0N 70RR35, P454D1Z05 0CUL705 Y PU3N735. CU4ND0 357484N 4C484ND0 V1N0 UN4 0L4 D357RUY3ND0 70D0 R3DUC13ND0 3L C4571LL0 4 UN M0N70N D3 4R3N4 Y 35PUM4... P3N53 9U3 D35PU35 DE 74N70 35FU3RZ0 L45 CH1C45 C0M3NZ4R14N 4 L10R4R, P3R0 3N V3Z D3 350, C0RR13R0N P0R L4 P14Y4 R13ND0 Y JU64ND0 Y C0M3NZ4R0N 4 C0N57RU1R 07R0 C4571LL0; C0MPR3ND1 9U3 H4814 4PR3ND1D0 UN4 6R4N L3CC10N; 64574M05 MUCH0 713MP0 D3 NU357R4 V1D4 C0N57RUY3ND0 4L6UN4 C054 P3R0 CU4ND0 M45 74RD3 UN4 0L4 LL1364 4 D357RU1R 70D0, S010 P3RM4N3C3 L4 4M1574D, 3L 4M0R Y 3L C4R1Ń0, Y L45 M4N05 D3 49U3LL05 9U3 50N C4P4C35 D3 H4C3RN05 50NRR31R.

domingo 8 de febrero de 2009

CUANDO EL MUNDO SE TUERCE

Todo para estar guiado por ciclos temporales. Unas veces más largos y otros más cortos. Hay épocas de bonanzas y épocas de miserias. Ahora toca, por la inoperancia y desidia de muchos poderosos joderse. Y nadie les pide cuentas. Son cada vez más ricos y les importa un comino lo que les pase a los demás, sobre todo a las clases menos favorecidas. A esto llamo cuando se tuerce el mundo. Y la solución de que dan es como las de la ratas cuando abandonan un barco que va a pique. Cada una por su cuenta. Y eso ocurre. Cada país va haciendo lo que le parece, pero si el problema es global (que era panacea para una economía estable), ahora son incapaces de tomar decisiones globalmente. La incongruencia humana no tiene límites, me temo. Pero, aquí se trata de intentar sacar buenas cosas de la malas, o de las muy malas. Debemos de aprender como es el poder para que no nos influyan con sus verborreas espléndidas en tiempo de subida. Porque sabemos que nos dejarán a la deriva y no les importará que nos ahoguemos. Ellos tendrán siempre botes salvavidas. El mundo es como la archiconocida historia del Titanic. Y la felicidad también casi lo mismo. Cuando nos hundimos o cuando algo se nos tuerce tendemos a considerar que la felicidad no está. Sin embargo, si miramos un poco más allá, vemos que no es así. Siempre hay una ventana por donde mirar, si uno quiere. ¿Esperanza? Llámenlo como quiera. Pero debemos aprender que la felicidad se hunde si la basamos en palabras vacías de personas ajenas de nuestro entendimiento. La felicidad es nuestra, y no deberíamos dejar que farsantes sin escrúpulos nos arruinen nuestros pensamientos positivos, aunque se mundo se tuerza por culpa de ellos. Aprendamos que el mundo está lleno de camaleones humanos y tendremos una noción más alentadora del Universo.

miércoles 4 de febrero de 2009

CHOLLOS

Los chollos existen. Sin embargo, su detección es algo complicada, y es debido a que este sistema económico intenta hacernos aparentar oportunidades que no son tales. Muchas veces terminamos comprando y eligiendo cosas no en razón a nuestras necesidades y gustos, sino, casi todo lo contrario, en razón a las necesidades y gustos de otras personas o entes económicos. Todo es debido a que nuestra decisiones están guiadas más por criterios que no son tan racionales como creemos. La economía tradicional basa su actuación en la suposición de que las decisiones o transacciones mercantiles del individuo son racionales. Pero, al no serlo, crea una anomalía económica perjudicial. Por otro lado, esas decisiones son irracionales, pero no imprevisibles, es decir, que dentro de nuestra irracionalidad actuamos por mecanismos evidentes y previsibles (esto es lo que trataría, por ejemplo, la economía conductual). Dicho esto, Si queremos realmente encontrar chollos tenemos que fijarnos en nuestra conducta, analizarla y adelantarnos a sus pretensiones. Y este proceso es parecido al del logro de la felicidad. Por consiguiente, a grosso modo, podríamos decir que la felicidad es un chollo, o que el verdadero chollo de esta vida es ser feliz. Siendo así, presumiblemente hablando, claro, haremos mejores elecciones.
Aclaración: este post es un claro ejemplo de dialéctica sofista. Perdonen las molestias.