lunes 29 de junio de 2009

EL TIEMPO PASA

Va pasando el tiempo. Cuando empecé este blog creí que no iba a durar mucho. Aún estoy aquí. Este post va por los que ya no están. Por los que tuvieron que abandonar. El tiempo pasa y es inevitable que las cosas cambien y que las personas se acerquen y se alejen. Como ya he comentado otras veces, la vida parece ser una comedia de distancias, de encuentros y de despedidas. Yo supongo que seguiré por aquí, porque creo que tengo algunas cuentas pendientes con mi otro lado, ese que no olvida las cosas tan fácilmente. "Whish you where are". Me temo que voy hacia algún lado buscando algo que está delante de mí y que no quiere salir. "Si estuvieras aquí" comprenderías que los que ya no están sin duda irán surcando nuevas experiencias que les acercan a su búsqueda de la felicidad. Vuelvo a repetir aquello de "morituri te salutam", "los que van a morir te saludan" como si fuéramos gladiadores perdidos, añorando tiempos pasados en los hubo algo de feliz ingenuidad. La melancolía forma parte de la naturaleza de todos los animales, supongo. El tiempo pasa y los que ya no están probablemente no vuelvan. Hay personas que tienen un don, el de la transgresión temporal y espacial, y siempre están en cualquier lugar. El tiempo no puede esquivarse. Tal vez nunca hubiera querido escribir un blog. Tal vez nunca hubiera querido que las cosas cambiaran y que las personas no se fueran. Ver pasar el tiempo es, quizás, una de las grandes maravillas del Universo.

sábado 27 de junio de 2009

EL AMOR ES QUÍMICA

Cuando me entero de que el amor es pura química, me siento en el sofá y me tomo una cerveza. Y encima esas sustancia química que me alteran en primavera, parece ser que se segregan tan sólo durante tres o cuatro años. Después esa sensación amorosa se pierde y hay que enamorarse otra vez. Mientras me tomo la cerveza no sé si creérmelo o no. Los estudios parecen muy fiables, pero en dónde nos deja. El amor eterno no existe por lo que se ve. Es un poco abrumador, pero explicaría muchas paradojas sociales en términos de relaciones de pareja. El último fin del amor es la procreación, y ahí está incluido el apetito sexual. Aún me queda media cerveza y no tengo claro aún si el amor es más que química. Me gustaría creer que sí, pero, la ciencia está en contra. ¿Y el amor a Dios, cuanto duraría si alguien lo tuviera? Mucho me temo que el amor a Dios no existe si es química, a no ser que fuera Dios química. Hay muchos tipos de amor, ¿son todos química? No se ama a todos de la misma forma. El odio, ¿también es química?
Para mí, y acabando ya mi cerveza, somos nosotros quien generamos la química que nos involucra amorosamente, de forma inconsciente, puede, pero somos nosotros. Así que el amor depende de nosotros y no unas sustancias. La química biológica nos abre una puerta al conocimiento del interior de nuestros sentimientos, pero, no somos dependiente de esa química, sino más bien la química es dependiente de nosotros. Sí ya sé, para algunos no será así, serán dependiente totales de esa química, pero por ello no tenemos que serlo todos. Ojalá todo pudiera reducirse a pura química, pero en el caso de los humanos, interactúan infinitas variables que nos libera de ser autómatas de la biología. Por otro lado, saber que el amor es química es muy interesante para el conocimiento de nosotros mismos, y por ende, para alcanzar la felicidad. Se acabó la cerveza.

jueves 25 de junio de 2009

EL NUEVO MUNDO DE LAS EMOCIONES

A medida que se va conociendo más sobre cómo funciona nuestro cerebro, se va descubriendo que la mayoría de nuestras acciones están regidas más por el subconsciente que por el consciente, y por otro lado, que las emociones juegan un papel imprescindible para esa toma de decisiones del subconsciente. Se nos va revelando que para una vida feliz en un mundo hostil la emociones son casi imprescindible. Se ha descubierto que las emociones se fraguan en la infancia, entre los 2 meses y los 5 años aproximadamente, y que de la forma que influyamos emocionalmente en los infantes durante este periodo marcará en cierto modo su vida. Es como decir que las emociones dirigen el destino del individuo. Así y todo, el destino parece ser una idea factible inducida por el comportamiento de los padres sobre sus hijos. Estamos ante una nueva era del conocimiento humano, pero además también en una nueva era del conocimiento tecnológico. La influencia de la tecnología sobre las emociones es un tanto inevitable, aunque habrá que ver hasta donde nos lleva esa interacción. La adaptación emocional a la tecnología es todavía un misterio en fase de estudio, pero no parece halagüeña, como la adaptación de las emociones a la ingesta de las drogas llamadas de diseño. Estamos entrando en un universo desconocido e inhóspito para las emociones que regirán el comportamiento emocional de millones de personas de las que dependerán la existencia de nuestra sociedad. Ésta cambia porque las emociones ante la vida cambian, pero como un cuchillo de doble filo, las emociones están sin domesticar educacionalmente hablando. Así, el nuevo mundo de las emociones se nos presenta al menos inquietante y lleno de expectativas, pero al mismo tiempo, peligroso y lleno de trampas emocionales.

jueves 18 de junio de 2009

TODO LLEGA A SU FIN

Inevitablemente todo llega a su fin. Unas veces a buen término; otras a no tan bueno. Para algunos el lenguaje es sólo un camino para la incomunicación, puesto que la gran mayoría de los malentendidos son lingüísticos. Me da a pensar que tal vez, como en la Torre de Babel, como metáfora, aunque usamos las mismas palabras, dotamos a cada una de forma individual una semántica totalmente distinta, acorde con nuestros sentimientos y sensaciones. Es como si, incluso en ésto, nuestros deseos estuvieran por encima del propio lenguaje. Pero finalmente aprendemos que todo tiene un fin. Alguien mencionaría el tornillo sin fin, y sería ingenioso, pero no me refiero a eso, sino a la esperanza de nuestra vida. No podemos luchar eternamente para estar siempre vivo y pertenecer a este mundo. Siendo nuevamente ingenioso algunos aludirían a los mundos paralelos y al tiempo transversal y universal que nos ofrece la física cuántica. Pero, insisto, no me refiero a eso. Me refiero a la frustración de saber que no podemos estar siempre presente, aún siendo feliz. Porque en este estado da igual si estás o no estás. En algunas filosofías antiguas comparan la felicidad con un estado semejante a la muerte. Pero yo nunca he estado muerto. O sí. Cuando la desesperanza inunda tu corazón, por así decirlo, ¿acaso no estamos muerto? Dicen que reflexiono más de la cuenta, y que tal vez más sexo no estaría mal. Y puede que tengan razón. Pero para mí que todo llega, y se aleja. Que no depende de hacer más de una cosa o de otra. El final de los días, tétricamente, implica una idea no muy alentadora, como si del fin no hubiera un principio. Pero, ¿acaso el universo no partió de un fin, de una explosión primigenia? No voy a decir que no quiero morir, porque es evidente, pero es como si intuyera que no puedo atravesar el mundo sin saber que todo tiene un fin.

domingo 14 de junio de 2009

DEL CIELO TE LLUEVEN CLAVOS

Las cosas se tuercen. Y entonces todo parece ir en contra tuyo como si te hubieran echado un maleficio. La magia es algo que está ahí. La buena y la mala. Pero cuanto más te preocupas más cosas negativas te ocurren. Es como si el cielo se hubiera conjurado para lanzarte clavos como si fuera agua de lluvia. Cuando no tenemos presente que la vida no es un edén, aunque nos inflen las televisiones con tipejos que van por ahí derrochando su jilipollés en forma de dinero y dando a entender que gastan muchos preservativos con cualquiera de los sexo, cualquier impedimento se convierte en un obstáculo insalvable. Cuanto menos sentido común, menos felicidad, esa es la ecuación de la felicidad. El poder del inconsciente nos juega malas pasadas y sería útil comprender sus claves vengan de donde venga. Magia, seducción, brujería, chamanismo, sugestión, hipnosis, etc no son más que variantes adornadas por la cultura ancestral para entender el poder del inconsciente. ¿Que es el efecto placebo? Las cosas se tuercen. Ya. Pero sí conseguimos evitar que el inconsciente no se centre en lo negativo de las circunstancias tal vez mengüemos el efecto dominó que trae la negatividad consciente. Si del cielo te caen clavos, ábreles el pecho, o bien se convierten en flores de bonitos colores, o bien, te atraviesan creándote cientos de heridas incurables. De todas formas no hay remedio, que importa entonces ser temerario frente a la adversidad.

martes 9 de junio de 2009

LA FELICIDAD TIENE ALGO DE HECHICERÍA

"No soy un borracho, pero tampoco soy un santo. Un hechicero no debería ser un "santo"... Debería poder descender tan bajo como un piojo y elevarse tan alto como un águila... Debes ser dios y diablo a la vez. Ser un buen hechicero significa estar en medio de la tormenta y no guarecerse. Quiere decir experimentar la vida en todas sus fases. Quiere decir hacer el loco de vez en cuando. Eso también es sagrado."
CORZO COJO (brujo siux de la tribu Lakota)

jueves 4 de junio de 2009

PENSAMIENTOS IMPUROS

No me refiero al concepto impuro relacionado con la moralidad. Ésta es relativa, depende de la estupidez de cada uno. En fin, me refiero a esos pensamientos que van inundando tu mente diariamente de forma negativa y va diciéndote cosas como "qué tonto eres", "siempre haces las cosas mal", "eres un perdedor"... etc, etc, etc. Muy probablemente tenga una relación con la infancia y los padres. Pero siguen haciendo daño día tras día, sin que nos demos cuenta de ello. Son pensamientos inculcados y para mí impuros, lleno de nocividad y de miedos. Es difícil detectarlos porque están arraigados profundamente. Son cientos y cientos y van guiando nuestro destino por así decirlo, entendido como una construcción personal y no en sentido filosófico, mucho más cercano a una determinación del azar. Estos pensamientos deterioran nuestra autoestima y va reforzando nuestros temores, los cuales van surgiendo con más intensidad a medida que vamos cumpliendo años. Vemos pasar el tiempo y comprendemos que en algún momento nos pasará nosotros. Y entonces, entramos en crisis existencial. Las de los treinta, cuarenta, cincuenta...Pero nos vamos dando cuenta de que no hay remedio. Muchos van cayendo como si de una guerra se tratara y nos hacen cavilar de lo lindo. Y esos pensamientos hacen más daño todavía en esta situación. Nos va carcomiendo el corazón metafóricamente hablando. Por eso son impuros, como el tabaco o el alcohol, o las drogas, o el café, y también nos hacemos dependientes de estos pensamientos nocivos, que se acomodan tristemente a nuestro pesar.
Entender que nuestro cerebro es maquiavélico debería ser la primera lección del sistema educativo. Entender lo que vale un abrazo o un beso cuando eres niño debería ser otra. Hay muchas, pero comprender que nuestra voz interior, esa que sale de nosotros mismos, sólo quiere confundirnos para no esforzarse en progresar, debería memorizarse internamente para iniciar una persecución sin tregua de esos pensamientos impuros con la intención de corregirlos. No podemos intentar ser feliz si no destruimos esos pensamientos. No podemos siquiera pensar con dignidad si esos pensamientos están campando a sus anchas dentro de nosotros. Algunos son evidente, pero otros son tan sutiles y sofisticados que darían miedo al más crápula. No hay que fiarse, porque muchos de esos pensamiento están firmes y camuflados. Tenemos una larga tarea por delante, sin duda.

lunes 1 de junio de 2009

EL PRIMER ENEMIGO

No me costó mucho encontrar al primer enemigo de mi felicidad, y todas las felicidades posibles: el dinero. Te enseñan desde pequeño que es importante, y con la mentalidad de un niño vas elaborando un círculo vicioso alrededor de él. Sí tienes, crees que todos quieren tu dinero y juzga a las personas con el rasero de opulencia, que sólo crea mezquindad humana. Sí no lo tienes, basa tu vida en conseguirlo, porque crees que así serás más feliz y que te estimarán más y mejor. Pero ésta es una ingenua suposición social. El dinero, superada la fase de supervivencia,se convierte en un vertedero emocional. Luchamos por mantenerlo a toda costa. Racaneamos todo lo que podemos. Nos infringimos el ahorro como una digna moral. Pero de hecho, todos vamos a morirnos. Algunos justifican sus penurias emocionales provocadas por una avaricia desmesurada, aludiendo a una mejor vida de sus hijos, nietos, etc. Pero, ¿y tu vida? En ocasiones pienso que dos dan igual nuestros hijos y demás, porque si no, pasaríamos más tiempo con ellos en vez de matarnos a trabajar para tener más de dinero. Pero no podemos admitir cuando vamos a morirnos que hubiera preferido en vez de tener tanto dinero, haberme enamorado al menos una vez en mi vida. Y otras cosas. En la antesala de la muerte no podemos admitir que nos han timado. E intentamos justificar ese mismo timo. Porque tenemos miedo y sosmos estúpidos. El primer enemigo es sin duda el más macabro y escurridizo. El primer enemigo es el alma mater que guía esta puta sociedad comercial. Y no van a dejar que escapemos fácilmente de ella, pues para hacerlo, paradójicamente, hay que tener una gran fortuna, en sus dos acepciones, la referida al capital dinerario y la referida al azar y la suerte.