A pesar de lo que pensamos, la mayoría de las decisiones que tomamos están determinadas por la mente refleja. O de otra formar, decidimos con el corazón. La mente reflexiva parece estar casi siempre de vacaciones, y cuando se usa, muchas veces, queda engañada por la mente refleja. Si aprendemos a diferenciar una de la otra, podremos sacar un gran partido a la hora de enfrentarnos a problemas concretos o no tan concretos en los la reflexión deba de ser prioritaria y efectiva. Si aprendemos en qué momentos nuestra mente reflexiva está en plena forma, podremos sacar provecho de ello. No es otra cosa que entender cómo funciona nuestros altibajos reflexivos y encauzar la toma de decisiones en consecuencia. Los puntos más altos de mente reflexiva para cuestiones que necesiten más determinación lógica, y los puntos más bajos para decisiones de menor importancia desde el punto de vista reflexivo. En definitiva no es otra cosa que comprendernos un poco por dentro, cómo funcionamos y qué podemos esperar. Así por ejemplo si compramos comida con el estómago lleno, compraremos más cosas inútiles para comer y nuestro carro de la compra será más elevado. Deberíamos comprar con el estómago lleno, pues en este momento la reflexión influye más que los reflejos. En cuanto a ser más feliz, todo esto nos da la idea de que apreciando la influencia refleja sobre la reflexiva, entenderemos que estamos más engañados de lo que creíamos, y eso es un principio para averiguar que la felicidad está más en el proceso que en el fin. Es algo así como el Tao de la filosofía china. Por ejemplo, si sabemos que el amor es importante principalmente para los jóvenes, deberíamos de cuestionarnos importancia que tiene el amor para la felicidad si la comparamos con la importancia de se le da a la salud por parte de las personas mayores. No hay pues una determinante hegemonía de ningún criterio para justificar, o no hacerlo, de la felicidad. Los caminos de ésta son insondables e intransferibles. Pero conocernos un poco mejor a nosotros mismos nos abre nuevas perspetivas.
Buscar la felicidad es un árido camino lleno de obstáculos.La mayoría de ellos se hayan en nosotros mismos.
jueves 30 de julio de 2009
domingo 26 de julio de 2009
MITOCONDRIAS
Las mitocondrias son la responsables de que envejezcamos. Pero también son la responsable del sexo y de otras muchas funciones celulares. Las eucariotas y las mitocondrias hicieron un pacto por la superviviencia y hacer más efectivas a las células, y una consecuencia de esta efectividad es el suicidio programado de las células cuando ya no son útiles, y esto lo regula las mitocondrias. Parece una ironía que conozcamos el motivo del envejecimiento, y al mismo tiempo, estemos atrapados por él. Si controlamos las mitocondrias, perderemos, entre otras, funciones relacionadas con la reproducción y su mecanismo asociado, el sexo. Todo encaja como un engranaje en la Naturaleza, aunque no sea la solución que queremos, sino la que surgió por motivos evolutivos. Pero supongamos que la Ciencia, como en el libro de Aldous Huxley, "un mundo feliz", controlara la reproducción y la descendencia del ser humano en todas sus facetas en un laboratorio llenos de probetas de futuros bebés. Entonces, podríamos ¿manipular a las mitocondrias para no envejecer? ¿Seríamos más felices por ello? Yo me temo que no. La felicidad no creo que esté en relación con no envejecer. Los jóvenes parece estar siempre felices, pero es real esa felicidad o es una consecuencia de disponer energía para derrochar sin pensar. Por otro lado, la vejez no va derrotando poco a poco, tornando la felicidad en una cuestión de voluntad y de autoconciencia de nuestros sentimientos y deseos. Tal vez siendo más tiempo joven, podemos alejarnos más del proceso de conocernos mejor a nosotros mismo. ¿Merece la pena probar? No lo sé. Pero sí sé, que si perdemos la mitocondrias, perderemos también el proceso del amor y la sensación de estar anamorados, sea una sensación real o simplemente química. El sexo tendría la categoría de deporte. Y a todos no nos gusta el deporte por sí mismo. Creo que debo de dejarlo aquí para no perderme en laberintos de los que no pueda salir. Vosotros podéis seguir en ello y sacar las consecuencias pertinentes sobre la complejidad de las funciones que controlan las mitocondrias.
miércoles 22 de julio de 2009
LA POESÍA ES MATEMÁTICA
Quien lo diría. Sin embargo, la poesía encierra algo parecido al número "fi", el de la medida áurea, ésa que dicen que es la base de la apreciación de la belleza y está en la propia Naturaleza. No voy a discutir eso. La belleza para algunos es la ausencia de dolor, para otros un mecanismo biológico guiado por la selección natural para una mejor descendencia. Hay muchas definiciones sobre la belleza, pero casi todas dejan entrever que al menos hay una transmisión etérea indefinible. Lo que yo llamaría transferencia y que no llega a todos por igual. Lo bello, como decía Plotino, es lo más parecido a Dios que existe. Entiendan Dios como algo intransmutable y multifacético. No digo polifacético porque para mí es distinto, aunque parecen sinónimos. La belleza está claro que tiene un lenguaje y un proceso de comunicación multidireccional y excluyente. No todos vemos lo bello en las mismas cosas. Eso es lo grandioso. La poesía y las matemáticas avanzadas representan al mundo, al interior y al exterior respectivamente; representan un grado de comunicación que roza la creación del Universo. Aunque la suerte ha hecho que la poesía parezca un reducto de una clase snob y que la matemática parezca estar al alcance únicamente de personas inteligente. Crasso error. Por otro lado se nos escapa la belleza si no somos capaces de apreciar las matemáticas y la poesía en su conjunto. El número "fi" es poesía en sí misma y representa al mundo externo. Shakespeare, por ejemplo, es matématica interior y reflejo del alma humana en su más dramática concepción. La felicidad estaría más cerca de nosotros si profundizamos más en las matemáticas y en la poesía.
miércoles 15 de julio de 2009
¿CUESTIÓN DE TALENTO?
No sé definir lo que es talento, pero sí que la "voluntad de hierro" no es suficiente para alcanzar una emocionalidad estable. Se necesita algo parecido al sentido común para poder dirigir esa voluntad. Sin embargo, si se ha demostrado que ese sentido común se fragua en una base lógica-abstracta con referente en las matemáticas y en el lenguaje, y por otro lado, los resultados educativos en dichas materias están por debajo de la media, y hablamos de España, la conclusión nos lleva a que en un futuro no tan lejano las personas con escaso sentido común será muy elevado, y por tanto, es probable que haya un gran porcentaje de seres infelices. Siendo optimista, la educación reglada no define al individuo, pero si que influye enormemente en el desarrollo de su personalidad. Espero que como no se aprende mucho, se desaprenda más rápido, y por tanto, ese talento oculto necesario para ser feliz aflore por otros medios que no sea la formación académica actual. Se dice que en época de crisis el talento abunda, y yo creo que eso es cierto. Esto es siendo optimista. En el lado opuesto, estaríamos creando una generación de estúpidos a los que se le deja la responsabilidad de mover el mundo social en el que nos movemos. No quisiera ser "bocacabra". El talento es un poco más que el sentido común, pero me conformaría con este último si fuera abundante. Ahora que la felicidad empieza a preocupar a muchos científicos, parece que el número de personas infelices aumenta proporcionalmente. Muchos dicen que la depresión será la enfermedad del futuro, y yo lo creo, porque cada vez más se demanda un mayor interés por guías para conseguir la felicidad. El talento está en comprender que no hay ninguna guía ni dirección, simplemente, la felicidad, se basa en un buen criterio emocional interior compensado. No hay que seguir ningún camino, más bien, crearlo. Pero para crear, tal vez, digo, sea necesario un poquito de talento, entendido como quieran.
jueves 9 de julio de 2009
LA VOLUNTAD DE HIERRO
Otras veces ya he mencionado mi idea de que la felicidad se consigue con voluntad. Entendida como capacidad de poder apartarse de los propios sentimientos internos y el control de las emociones impulsivas. Entendida como lo que llamo "voluntad de hierro". El control de uno mismo se nos muestra como una vía hacia el entendimiento de los parámetros de la felicidad, si bien la psicología positiva recoge los principios del placer, la complacencia interior y la supeditación a a algo superior a la complacencia interior como estrategias de un modelo más coherente y satisfactorio de vida. Pero todo esto me recuerda la propia mística y las vías de purificación e iluminación y sus transcendentales uniones con Dios. Da la sensación de que siempre hemos buscado caminos para hallar la felicidad, pero que no damos con ella. La antigua ascética medieval se sumerge en el sacrificio para buscar a Dios, cuando éste era sinónimo de felicidad terrenal y eterna. Con la ruptura del mito demiúrgico, transformamos las aparaciencias y las nomenclaturas, pero seguimos buscando algo. En otra época fueron los ovni y los extraterrestre. Es la "voluntad de hierro" o la necesidad de querer encontrar la felicidad lo que nos lleva a ella. Siempre. La capacidad que abstraernos del Universo a través del Nirvana. Todo se asemeja a todo. Todas las religiones parten de casi los mismos principios llenos de buenas voluntades y amor, y terminan convirtiéndose en sectas llenas de intolerancias y de corazones llenos de miedo. Tememos a la Muerte, pero también a la vida. Hay una vida en la vida, pero nos aferramos a pensamientos frustrantes. Sólo la "voluntad de hierro" a querer ser feliz se hace inquebrantable ante la avaricia intelectual llenas de abobinables patrañas para pensadores de poca monta. Miramos al prójimo por encima del hombro, y si se nos echa en cara nos miramos el ombligo. Somos podredumbre mental si no tenemos la "voluntad de hierro" . Hay muchas filosofía indescifrable sobre la voluntad, pero no trata del tema en sí. Y sin embargo, si reprimimos nuestras emociones tampoco seremos felices. Necesitamos improvisar. Necesitamos la "voluntad de hierro", pero no es fuerza de voluntad.
miércoles 8 de julio de 2009
OFELIA DE RIMBAUD
En las aguas profundas que acunan las estrellas, blanca y cándida, Ofelia flota como un gran lirio, flota tan lentamente, recostada en sus velos... cuando tocan a muerte en el bosque lejano. Hace ya miles de años que la pálida Ofelia pasa, fantasma blanco por el gran río negro; más de mil años ya que su suave locura murmura su tonada en el aire nocturno. El viento, cual corola, sus senos acariciay despliega, acunado, su velamen azul; los sauces temblorosos lloran contra sus hombros y por su frente en sueños, la espadaña se pliega. Los rizados nenúfares suspiran a su lado, mientras ella despierta, en el dormido aliso, un nido del que surge un mínimo temblor... y un canto, en oros, cae del cielo misterioso. ¡Oh tristísima Ofelia, bella como la nieve, muerta cuando eras niña, llevada por el río! Y es que los fríos vientos que caen de Noruega te habían susurrado la adusta libertad. Y es que un arcano soplo, al blandir tu melena, en tu mente traspuesta metió voces extrañas; y es que tu corazón escuchaba el lamento de la Naturaleza –son de árboles y noches.Y es que la voz del mar, como inmenso jadeo rompió tu corazón manso y tierno de niña; y es que un día de abril, un bello infante pálido, un loco miserioso, a tus pies se sentó. Cielo, Amor, Libertad: ¡qué sueño, oh pobre Loca! . Te fundías en él como nieve en el fuego; tus visiones, enormes, ahogaban tu palabra. –Y el terrible Infinito espantó tu ojo azul. Y el poeta nos dice que en la noche estrellada vienes a recoger las flores que cortaste, y que ha visto en el agua, recostada en sus velos, a la cándida Ofelia flotar, como un gran lis.
sábado 4 de julio de 2009
EL SOL NOS ALEGRA
Somos seres solares. Así que cuando llega el verano y el sol se acerca más a la Tierra, parece nos que volvemos más alegres y felices. Nos despreocupamos un poco del trabajo, nos amodorramos y sucumbimos a una especie de relax que nos crea la química de la felicidad. Nos ponemos como en celo. La ropa de abrigo se va y los cuerpos comienza la pasarela de la playa. La siesta nacional se disfruta con mayor placer y el mundo tiende, con el calor a desfogar alegremente. Las fiestas se suceden continuamente y el alcohol se derrama a raudales. En verano parece lento, el tiempo pasa despacio para los adultos y eterno para los infantes libres de ensañanzas vacías de emociones. Con las vacaciones se nos alarga la cara con grandes sonrisas. Es lo que queremos, ser felices. Alguien dijo que el trabajo dignifica, pero creo que sólo para los ricos que tienen empleados. El trabajo mata y destruye los deseos de disfrutar. Los niños, las letras, la casa, etc, etc. Queremos disfrutar del sol y sus influencias, pero las necesidades son más poderosas y exigentes, y terminamos deseando que vuelva el trabajo porque no sabemos que hacer con nuestro tiempo. Aunque siempre pensando en aquellos que pueden tener de vacaciones, claro. Los que no, están jodidos. Y de los que ni siquiera saben que son o que existen, me compadezco. El capitalismo destruye la felicidad, como la fama mal llevada o las malas compañías. La estupidez humana sólo sirve para que algunos sean muy felices terrenalmente y derrochen el esfuerzo de muchos para disfrutar del sol durante todo el año. Somos seres solares, pero aún no hemos comprendido lo que significa realmente. Y los que que lo han comprendido se han convertido en explotadores.
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