Cuando el Mundo hace daño, nos damos cuenta de los débiles que somos; de que no somos héroes. Nos damos cuenta de los frágiles que es nuestra alma y lo fácil que la vendemos al mejor postor, aun si fuera el mismo Demonio. Entonces empezamos a pensar que tal vez exista el Cielo y el Infierno, el Bien y el Mal. Y es precisamente cuando nos alejamos de nuestra felicidad. Cuando nos sentimos engañados por el Mundo, nos convertimos en cobardes que sólo tienen la excusa de la lucha por los hijos. Los demás ideales se acaban para siempre comidos por la propia sociedad. Cuando nos damos cuenta de que nadie va a venir a salvarnos, actuamos como animales contra nosotros mismos. Nos devoramos y nos destruimos, y de forma hipócrita echamos la culpa de todo al Mundo. Pero la felicidad, me temo, creo que sólo es para románticos atrevidos y temerarios. La felicidad no se consigue huyendo y escondiéndonos en nosotros mismos. No hay razón para detenerse, porque es peligroso. La felicidad es un comenzar de nuevo constante. Y eso da miedo, os lo aseguro. ¿Por qué voy a huir de mí mismo? ¿Por qué voy a esconderme del Mundo? No me siento capaz de burlar a la Muerte, ni alejarla siquiera. El Destino no existe. y por ello no hay una razón para esconderse del Mundo. A no ser que la felicidad sólo sea para ti una palabra.
Buscar la felicidad es un árido camino lleno de obstáculos.La mayoría de ellos se hayan en nosotros mismos.
lunes 31 de agosto de 2009
lunes 24 de agosto de 2009
NO PODEMOS SALVAR EL MUNDO
Odiar a otros porque actúan de forma irracional o porque atentan contra nuestros ideales no va a hacer que cambien, ni que mejoren sus actuaciones. Todo lo contrario, lo que hace es quitarnos la posibilidad de ser felices. Idealizar la felicidad como la de todo lo que nos importa sólo hace que seamos infelices. No podemos ir por ahí intentando ser un superhéroe. Sencillamente, es limitar nuestra posibilidades de vivir en paz. No podemos prentender ser dioses ni jueces de lo mal que funciona el mundo, porque la rueda de la Fortuna gira inexorablemente a nuestro alrededor sin un fin determinado. No existe el Destino como a algunos le gustaría creer. No estamos destinado a nada. El Universo se mueve, aunque parezca una falacia, por inercia, por puro azar, a pesar de que en muchas ocasiones parece formar eslabones bien encadenados por un ente superior o deidad. Pero, es el azar el dueño de nuestra existencia. Ahora que tenemos tiempo para pensar en la felicidad, también pensamos sobre el azar o el tiempo en relación con la primera. No se puede perder el tiempo en odiar si que queremos ser felices, porque el azar puede ser adverso en cualquier momento. No somos héroes y por tanto no deberíamos comportarnos como tales. La felicidad depende de la capacidad que tengamos para serlo, y no nace de la lucha contra la incongruencia humana diaria. Deberíamos saber renunciar a ser el paladín de las causas perdidas, porque, en caso contrario, nuestra esperanza de ser feliz se desvanece en la defensa de ideales supérfluos, y aunque no haya nada imposible, el mundo no cambia de la noche a la mañana.
martes 18 de agosto de 2009
ARTE Y DEPORTE
A estas altura habremos intuido que la felicidad no tiene una extensión limitada, sino que se pierde en un heterogéneo e infinito horizonte desconocido más allá de nuestra propia visión lógica. Se asemeja más a un partida de ajedrez en la que no existe un final claro, sino insondables y profundas posibilidades que pueden variar en cualquier momento a causa de nuestra ineptitud o de la agresividad del entorno y nuestra incapacidad para comprenderlo. El arte y el deporte son vías de superación y de enfrentamiento emocional. Aprender a crear es una forma lúdica de acometer los miedos del "no puedo". El arte libera de por sí. Pero nos inculcan que los artista son innatos y que el arte está reservado para ellos. Y una mierda, con perdón. Todos deberíamos practicar cualquier arte y ver que podemos crear, que podemos imaginar. El resultado no es el principal objetivo del arte, sino el despertar de emociones confusas que se trasladan a la obra. Después, con la obra en sí, se puede hacer lo que se quiera. Tirarla a la basura si se tercia. Lo emocionante es comprender que podemos crear, y que este proceso no es exclusivo de un criterio innato. El deporte, por otro lado, nos enseña a competir y esforzarnos, y de igual manera, a saber perder, o mejor dicho, a aceptar que perder forma parte de la vida. Hay quien dice que están de vuelta o se mofan de alguien con la expresión de "es un perdedor" y otras muchas con el mismo significado. Y es una pena, porque se alejan de la felicidad. Ésta no perdona, porque a esta altura habremos comprendido que la felicidad se comporta como una persona, con una inestabilidad e incoherencia abismal e indomable. Crear y competir son extensiones del proceso lúdico de aprendizaje, y por ello, el arte y el deporte son bases importante para la formación infantil y adolescente, quienes se enfrentan a un nuevo mundo de emociones encontradas. Pero de igual manera, para los adultos, arte y deporte, son el enlace ideal para comprender que la muerte siempre gana, pero que no debe ser impedimento para no vivir ni para no luchar. Cuando aprendemos a jugar aprendemos a luchar, y cuando aprendemos arte y deporte, aprendemos como hacerlo no sólo físicamente, sino, emocionalmente.
sábado 15 de agosto de 2009
AMOR ETERNO
Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá!
Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
domingo 9 de agosto de 2009
HABLAR SIN PENSAR HACE DAÑO
Siempre he pensado que el lenguaje es una de las bases de nuestra inteligencia. El lenguaje lo es todo junto a las matemáticas. Éstas últimas son la herramienta lógica para el descubrimiento del Universo por parte del ser humano. El lenguaje, es la forma innata de descubrir al propio Hombre en sí mismo. Por eso, cuando el lenguaje se usa a la ligera, sin una reflexión contextual en una conversación o diálogo puede ocasionar malentendidos e incluso hacer daño a otras personas. Cuando no se aprecia el significado emocional que encierran las palabras, la estupidez está servida. Todas las palabras, las frases y la oraciones tienen una consecuencia emocional inevitable. Hay que saber hablar a tiempo y adquirir una empatía lingüístico-emocional con el interlocutor para no expresar maldad en las palabras inconscientemente. El lenguaje puede ser una lanza envenenada de curare. Y la paradoja es que lanzar dardos lingüísticos empozoñados muchas veces nos libera, aparentemente. La ironía, el sarcasmo, la sátira, el cinismo, las metáforas de cicuta, etc, pueden parecer un acto de supuesta inteligencia por parte del que las usa. Y sin embargo, sólo consigue esclavizarnos interiormente. Es un engaño más de la supervivencia sentimental. El doble sentido se convierte entonces en una cadena irrompible que nos hace ver molinos donde no los hay y creernos que tenemos una superioridad que no evidenciamos. El doble filo del lenguaje es cruel. Porque nos convierte en esclavos de nuestros propios traumas, porque nos hace pensar que es fruto de nuestra inteligencia. Así hay un proverbio árabe que llama la atención sobre el recelo hacia personas que no hablan mucho y la toman como un potencial enemigo, pues quien no habla mucho piensa más de lo que expresa. A partir de aquí, ya pueden sacar las complejidades sutilezas que se deducen de todo ello.
miércoles 5 de agosto de 2009
TEST DE PERSONALIDAD II
Siempre me han encantado los test de personalidad. Algunos son tan buenos y sofisticados que parecen acertar en algunas cosas. Y nunca nada tan lejos de la verdad. Los test de personalidad nos enseñan que la apariencia engaña. Se surten de estratagemas para determinar parámetros generales de actuación y lo definen como personalidad, cuando en realidad la personalidad está constituida precisamente por los valores no generales que posee cada individuo. Es la diferencia en vez la coincidencia lo que marca la personalidad. Algunos test parecen como trucos de mentalistas que nos asombran porque nos expresan comportamientos en los que nos vemos reflejados. A veces somos tan vanidosos que creemos que somos el centro de todo y que somos únicos. Y como en un timo, se nos brinda un temperamento general como carácter, et voilà, nos quedamos anodadado. Es difícil determinar la personalidad de una persona, puesto que es un proceso activo y dinámico. Podemos expresar criterios concretos o diacrónicos en dicho proceso, pero no definir la constitución global del proceso. Podremos determinar si una persona es mentirosa compulsiva por ejemplo, pero no sí actuará de dicha forma en todas las ocasiones. En otras palabras, los test de personalidad se basan en patrones pisocológicos estereotipados presentados como si de un conejo sacado de la chistera se tratara. De todas formas, me siguen gustando porque, aparte de reírme un rato por su sutil ingenio, me hace recordar que tengo una actitud propia e indifinible a priori, y que probablemente, ésta sea una herramienta más para encontrar mi trocito de felicidad.
domingo 2 de agosto de 2009
TEST DE PERSONALIDAD I
El Idealista Soñador. El idealista soñador es muy prudente y por tanto a menudo parece tímido y reservado para los demás. Comparte su rica vida emocional y sus apasionadas convicciones con tan sólo unas pocas personas. Pero uno puede confundirse profundamente si lo juzga como reservado y frío. Tiene una marcada escala interior de valores y unos principios claros y honrados por los que está dispuesto a sacrificarse. Siempre pone mucho esmero en tratar de mejorar el mundo. Puede ser muy considerado con los demás y hace mucho por ayudarlos y defenderlos. Es una persona preocupada, atenta y generosa con el prójimo. Si su entusiasmo por algo o alguien se ve amenazado, puede convertirse en un luchador incansable.Para el idealista soñador, las cosas prácticas no son demasiado importantes. Tan solo se entretiene con las mundanas necesidades diarias cuando es absolutamente necesario. Tiende a vivir bajo el lema "el genio controla el caos", lo que suele ser lo normal, por eso a menudo tiene una carrera académica muy exitosa. No está interesado en los detalles, prefiere mirar las cosas en su conjunto. Eso significa que aun cuando las cosas empiezan a agitarse, el tiene una buena visión. Sin embargo, como consecuencia, puede suceder que a veces pase por alto algo importante. Como es muy pacífico, tiende a no mostrar abiertamente su insatisfacción o disgusto sino a reprimirlo. La firmeza no es uno de sus puntos fuertes; odia el conflicto y la competitividad. Prefiere motivar a los demás con su naturaleza amistosa y entusiasta. Quien lo tenga de superior nunca tendrá que quejarse de no recibir suficientes elogios.Como en el trabajo, el idealista soñador es servicial y leal como amigo y como pareja, una persona honrada. Las obligaciones son absolutamente sagradas para él. Los sentimientos de los demás son importantes para él y le encanta hacer feliz a otra gente. Se siente satisfecho con un pequeño círculo de amigos; sus necesidades de contacto social no son muy marcadas y además necesita bastante tiempo para sí mismo. Las pequeñas conversaciones superfluas no son para él. Si alguien desea ser su amigo o tener una relación con él, debe estar dispuesto a compartir su visión del mundo y estar deseoso de participar en profundas discusiones. Si se consigue, será recompensado con una relación excepcionalmente intensa y enriquecedora. Debido a sus grandes exigencias consigo mismo y con los demás, este tipo de personalidad tiende a veces a sobrecargar la relación con románticas y utópicas ideas hasta un punto en el que su pareja se siente sobrepasado o inferior. El idealista soñador no se enamora hasta las trancas pero si se enamora lo hace con la intención de que sea eternamente.
FUENTE: IPERSONIC TYPOLOGY.
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