Este post es para felicitar el año nuevo a todos los que pasáis por aquí. Ha pasado tiempo desde que empecé sin saber hasta cuando. Una vez le preguntaron a un famoso pero excéntrico empresario cómo había llegado al éxito, y éste contestó que no lo sabía, porque desde siempre, desde que empezó en las calles, únicamente pensaba en llegar al fin de semana. Después de un silencio de esos de "¿te estás quedando conmigo o qué?" sólo dijo -"vaya ironía, ¿verdad?"-. El entrevistador no lo sé, pero yo le creí. Tal vez sea un ingenuo, pero no me pareció una persona estúpida, sino todo lo contrario, a raíz de toda la entrevista, claro. Si no recuerdo mal, César escribió que "siempre luché por la Gloria, pero en Munda, lo hice por mi vida". Y yo nunca había oído hablar de la batalla de Munda. Quise con este blog desprenderme de pequeñas agujas clavadas en mi interior, y parece que aparecen por todas partes, a ratos, en post sueltos van saliendo espinitas. No voy a decir que la vida es estupenda, ni lo contrario. Cada uno debe asumir lo que le viene encima. Creo que había una telenovela que se llamaba "los ricos también lloran", aunque con pan menor son las penas.
Viene un año nuevo, y este será el último post de éste que termina. Y escribiré, supongo, el que viene. Creí que nadie leería este blog, pero me equivoqué, con lo soso que soy a veces al no usar habitualmente imágenes.
¡Que tengáis una buena entrada, al menos, del año próximo!
Saludos.