lunes, 28 de diciembre de 2009

QUE VENGA BIEN EL AÑO NUEVO

Este post es para felicitar el año nuevo a todos los que pasáis por aquí. Ha pasado tiempo desde que empecé sin saber hasta cuando. Una vez le preguntaron a un famoso pero excéntrico empresario cómo había llegado al éxito, y éste contestó que no lo sabía, porque desde siempre, desde que empezó en las calles, únicamente pensaba en llegar al fin de semana. Después de un silencio de esos de "¿te estás quedando conmigo o qué?" sólo dijo -"vaya ironía, ¿verdad?"-. El entrevistador no lo sé, pero yo le creí. Tal vez sea un ingenuo, pero no me pareció una persona estúpida, sino todo lo contrario, a raíz de toda la entrevista, claro. Si no recuerdo mal, César escribió que "siempre luché por la Gloria, pero en Munda, lo hice por mi vida". Y yo nunca había oído hablar de la batalla de Munda. Quise con este blog desprenderme de pequeñas agujas clavadas en mi interior, y parece que aparecen por todas partes, a ratos, en post sueltos van saliendo espinitas. No voy a decir que la vida es estupenda, ni lo contrario. Cada uno debe asumir lo que le viene encima. Creo que había una telenovela que se llamaba "los ricos también lloran", aunque con pan menor son las penas.
Viene un año nuevo, y este será el último post de éste que termina. Y escribiré, supongo, el que viene. Creí que nadie leería este blog, pero me equivoqué, con lo soso que soy a veces al no usar habitualmente imágenes.
¡Que tengáis una buena entrada, al menos, del año próximo!
Saludos.

viernes, 25 de diciembre de 2009

LA ALEGORÍA DEL VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA

Cuando leí la novela de Julio Verne (creo que me he leído casi todas) descubrí la terrible ironía que planteaba. Para muchos este autor era y es un mero representante del adelanto de la futura literatura de ciencia ficción. Y lo es. Pero, su perspicacia para reflejar la lucha interna del ser humano es también demoledora. La aventura es un pretexto para reflejar la lucha del inconsciente "superviviente". En el Viaje al Centro de la Tierra refleja la búsqueda del ser humano en lo más hondo del abismo. Como en el "Roman de les Roses", la aventura refleja el mundo interior del ser humano. La alegoría es una forma de entender el mundo como otra cualquiera, y en cierto modo, casi todo puede ser interpretado de forma alegórica, como trasfondo del inevitable trastorno de tener que compartir dos formas de pensamiento, uno consciente, elitista y presuntuoso, y otro pensamiento, el inconsciente, tímido, oculto y poderoso, pero tachado de hereje. Tal vez, sin quererlo, Julio Verne creó una alegoría sobre el enfrentamiento de estas dos formas de pensamiento, y de su fuerza. Freud estudió la obra de Hoffman porque se adentraba en el propio criterio del inconsciente que tenía el gran psiquiatra vienés, pero, tal vez, y aunque lo intuyó, no creyó que su ideado "inconsciente" tuviera infinita formas como para apreciar como obras de culto cientos de libros de la Edad Media, de la Edad Moderna ( entiéndase a partir del Renacimiento) o de la Edad de la Vanguardia. El abisal mundo de la conciencia se refleja en la literatura desde su principios, y por ello, lo filósofos atribuían a ésta un peldaño en la busca del conocimiento. Y ese "norte" lo hemos perdido en un laberinto de mercantilismo severo y escupuloso. No todo lo antiguo ni lo viejo está obsoleto. Tal vez deberíamos aprender más del pasado que del presente. Viajar al Centro de la Tierra es un puro reflejo del propio viaje a nuestro más profundo interior.

martes, 22 de diciembre de 2009

LA REVOLUCIÓN DE LAS REDES SOCIALES

Estudios de psicobiología (sigo poniendo la p- inicial, aunque ya no hace falta) nos han revelado que nuestro éxito natural y evolutivo como especie se debe al desarrollo de lo que podríamos llamar inteligencia social. Maquiavelo ya intuyó esta noción de inteligencia sin duda, y elaboró su tratado "El Príncipe", que revolucionó la forma de ver la política en occidente, y Sun Tzu escribió siglos antes su "Arte de la Guerra", que representa con trasfondo bélico la auténtica lucha social tanto oriental como occidental. Con todo esto, pretendo hacer ver la gran influencia para el cambio social que poseen las redes sociales e internet. Creo que su fuerza radica en la transmisión de la información de una forma espontánea e inmediata. Sin duda creo, que el poder de la información transferida de esta forma es una clave para una concienciación social para grandes movimientos ideológicos (proceso que faltó en cierto modo en el movimientos Hippie, por ejemplo, que fue absorbido por la "maquinaria social"). El cambio es inevitable, porque esa "maquinaria social" no puede absorberlo porque no posee los mecanismo para controlar ese flujo de información y comunicación social. La globalización ideada por los economistas capitalistas es un proceso mucho más profundo y revolucionario que la propia idea de la que surgió. Estamos en lo que yo denominaría "la revolución industrial de los movimientos sociales".

sábado, 19 de diciembre de 2009

EL NUEVO INCONSCIENTE

Siempre he creído que el instinto era una forma de inteligencia que se desarrolla en décimas de segundo a raíz de un procesamiento de la información subsconsciente (la que está ahí pero que nunca hemos apreciado con atención). Esta idea surge porque el inconsciente se suponía que actuaba sobre pequeñas decisiones internas frente al consciente, que se nos presentaba como el artífice de las grandes decisiones de nuestra vida. Pero he aquí, que lo que yo siempre he considerado el instinto es también parte del inconsciente, puesto que se ha demostrado que es éste último el que decide sobre todas las decisiones que surgen en nuestro cerebro, y después lo traspasa al consciente. Así que, el inconsciente, influenciado por la filosofía freudiana en la que se le tornaba independiente y malévolo frente a la actividad consciente de ser humano, renace para la ciencia como un mecanismo dominador y omnisciente en la actividad cerebral. Tal vez, tendríamos de desempolvar los trabajos de Richard Mead, Franz Anton Mesmer, James Braid o Émile Coué por mencionar a algunos de los que fueron pioneros en esta concepción, pero que sin embargo, en su época fueron popularmente tachados como farsantes y anticientíficos. Tal vez no hayan caído aún en lo que representa esta nueva concepción del inconsciente para el futuro próximo, pero deberían pensar en ello, puesto que traerá consigo cambios profundo para la comprensión del Hombre.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EL HOMBRE MÁS FELIZ DEL MUNDO

Invitaron a una representación de monjes zen para realizar un experimento relacionado con la actividad cerebral que se realiza en estado de meditación. Para ello, también escogieron un grupo de control en los se encontraban personas que nunca habían realizado meditación. Conectaron ordenadores en ambos grupos para determinar cual era la zona cerebral activada. El resultado fue que cuando se les hablaba sobre temas relacionados con el amor, la pasión, la comprensión, la paz, etc, en el cerebro de los monjes zen se activaba la parte frontal de forma diferenciada a la del grupo de control. La parte frontal, parece ser la zona en la residen las sensaciones del bienestar interior, o algo parecido a lo que podríamos decir que es la felicidad, y es de lo que se trataba, de comprobar los beneficios de la meditación para alcanzar este estado. De todos los monjes, había uno que destacaba en la activación cerebral frontal frente a los demás. Los científicos quedaron muy desconcertados, y alguien sugirió que -"debe de ser, sin duda, la persona más feliz del mundo"-. La Ciencia se está revolucionando, porque si se diferenció como forma de estudio de lo objetivo frente a las materias subjetivas, que se estimaron propias de la religión, en un afán de convivencia mutua, resulta que ese estudio de lo objetivo nos lleva hacia nuestro más profundo interior subjetivo.

domingo, 13 de diciembre de 2009

SENTIDO COMÚN

¿Por qué pensamos que nunca nos llegará la muerte cuando lo lógico es aceptar que nos llegará? ¿Por qué pensamos que nunca nos tocará a nosotros cuando lo lógico es que puede que nos pase? ¿Por qué creemos que cuando aceleramos el coche al máximo no vamos a tener un accidente? ¿Por qué hacemos tantas cosas sin ver las consecuencias? etc...etc. Supongo que es porque no somos consciente de nuestros límites como humanos mortales. Así que el sentido común se me torna algo parecido a lo que llamaría "ver los límites de nuestras acciones y sus consecuencias". ¡He descubierto la pólvora! La ironía, el sarcasmo y el cinismo es algo que avanza con la edad, y creo que no se puede evitar, pero lo curioso es que muestran un grado de desilusión intrínseca que nos hace tener los pies en el suelo, sin embargo, muchas veces, se utilizan como herramientas para sugerir que uno es más inteligente o agudo que el interlocutor, del que pretende reírse solapadamente. Y no se hace otra cosa que quedar en ridículo. Esto también es sentido común. Así que podríamos decir igualmente que el sentido común es algo como "la utilización de las herramientas necesarias en momentos necesarios". Pero si nos quedáramos aquí, estaríamos limitando el significado y haciendo lo contrario de lo primero, es decir, no viendo los límites ni las consecuencias de la definición de "sentido común". ¿Una paradoja? No. Una estupidez. No hay límites para nada, todo es tan extenso como todo lo que pueda imaginar nuestra mente, pero al mismo tiempo, la realidad supera a la imaginación, y ésta, por ende, se queda limitada por la primera, la realidad. Así que este post queda como un alarde dialéctico al estilo socrático con la mera intención de exponer la idea de que el significado de las expresiones intangibles es convencional y determinado por causas sociales, así que cada expresión de este tipo sería algo así como casi infinita, puesto que estaría en razón a cada concepción individual concreta en una sociedad concreta y en un ambiente social concreto y determinado.
Así que, el sentido común, me dice, que tenga cuidado cuando me exprese, porque la consecuencia de no hacerlo, pueden ser nefasta, y de ahí, una de las convicciones de que el lenguaje es importante por sí mismo, y no una mera herramienta de comunicación.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

ME GUSTARÍA

Me gustaría... Me gustaría nacer en todos los países, tener un pasaporte para todos que provoque el pánico de las cancillerías; ser cada pez en cada océano y cada perro en las calles del mundo. No quiero arrodillarme ante ídolo alguno ni hacer el papel de un ruso ortodoxo hippie, pero me gustaría hundirme en lo más hondo del Lago Baikal y salir resoplando en otras aguas, ¿por qué no en las del Mississippi? En mi maldito universo amado me gustaría ser una hierba humilde, nunca un Narciso delicado que se besa en el espejo. Me gustaría ser cualquiera de las criaturas de Dios, incluso la última hiena sarnosa, pero nunca un tirano, ni siquiera el gato de un tirano. Me gustaría reencarnar como hombre en cualquier imagen: víctima de una cárcel de tortura, un niño vagabundo en los tugurios de Hong Kong, un esqueleto viviente en Bangladesh, un pordiosero sagrado en el Tíbet, un negro de Ciudad del Cabo, pero nunca encarnar la imagen de Rambo. Sólo odio a los hipócritas, hienas sazonadas en espesa melaza. Me gustaría tenderme bajo el bisturí de todos los cirujanos del mundo, ser un tullido, un ciego, sufrir todo mal, toda deformidad y herida, ser un mutilado de guerra, o el que recoge las colillas del suelo, con tal de que no las penetre el infame microbio de la prepotencia. No quisiera formar parte de la élite, ni, por supuesto, del rebaño de cobardes, ni perro de manada, ni pastor servil al abrigo de su rebaño. Y quisiera ser feliz, pero no a costa de los infelices. Y quisiera ser libre, pero no a costa de los que no lo son. Quisiera amar a todas las mujeres del mundo, y ser también una mujer sólo una vez... La madre naturaleza ha menospreciado al hombre. ¿Por qué no lo hizo capaz de ser madre? Si se agitara un niño bajo su corazón, acaso el hombre sería menos cruel. Quisiera ser el pan de cada día, digamos, ser la taza de arroz de la sufriente madre vietnamita, el vino barato en las tabernas de los obreros napolitanos, o el tubito de queso en la órbita lunar. Que me coman que me beban, dejadme ser útil en la muerte. Quisiera pertenecer a todas las edades, atolondrar la historia y atontarla con mis travesuras. Quisiera llevarle a Nefertiti en una troika á Pushkin. Quisiera multiplicar cien veces el espacio de un instantepara que al mismo tiempo pueda beber vodka con los pescadores siberianos, y junto a Homero, Dante, Shakespeare y Tolstoisentarme a beber cualquier cosa, salvo, por supuesto, Coca-Cola.Y bailar al ritmo de los tam-tam en el Congo, estar en huelga en Renault, jugar a la pelota con los muchachos brasileños en la playa de Copacabana. Quisiera hablar todas las lenguas, como las aguas ocultas bajo la tierra, y hacer todo tipo de trabajo de una vez. Me aseguraría de que sólo fue poeta un Yevtushenko, el otro un clandestino en alguna parte, no puedo decir dónde por razones de seguridad. El tercero, un estudiante en Berkeley, y el cuarto un entusiasta huaso chileno. El quinto sería tal vez un maestro de niños esquimales en Alaska, el sexto un joven presidente en cualquier parte, modestamente digamos Sierra Leona, el séptimo podría entretenerse en la cuna con un sonajero, y el décimo, el centésimo, el millonésimo... Para mí, ser yo mismo no es bastante, ¡dejadme ser todo el mundo! Estaré en miles de ejemplares hasta mi último día para que la tierra vibre conmigo y las computadoras enloquezcan procesando mi censo universal. Quisiera combatir en todas tus barricadas, humanidad, y morir cada noche como una luna exhausta, y amanecer cada día como sol recién nacidocon una suave mancha inmortal en la cabeza. Y cuando muera, un Francois Villon siberiano, que no descanse mi cuerpo ni en la tierra francesa, ni italiana, sino en la tierra rusa, amarga, en una colina verde, donde por vez primera me sentí todo el mundo.
Yevgueni Yevtushenko

viernes, 4 de diciembre de 2009

LIMITACIONES Y RESTRICCIONES

No hay más remedio que enfrentarse a la realidad. No somos perfectos. Es más, para muchos el hombre es una criatura imperfecta. No hay más remedio que aceptarlo. Empecinarse en lo contrario hará que cualquier obstrucción o dificultad externa o interna nos cauce frustración al poder afrontarla. Uno de los principales problemas a la hora de analizar está en el inicio del análisis. La mayoría de la veces hacemos un análisis de situación, exterior o interior, partiendo de premisas falsas o erróneas, lo cual, en el noventa y nueve por ciento de los casos, nos llevará a pautas de análisis erróneas igualmente, y a una conclusión totalmente falsa. Pero no es por causa de nuestra lógica, que puede ser completamente acertada, sino por haber partido de un punto alejado de la realidad. Pero lo peor es que esta manera de iniciar procesos de decisiones parte de no aceptar las limitaciones adyacentes y de pensamientos. En el Zen, una de las cosas primera que te intentan enseñar es que hay que alejarse del "Yo" para poder percibir nuestro interior con mayor claridad. Es inevitable tener que convivir con nuestras frustraciones producidas por nuestros límites de comprensión, pero sólo será un impedimento si no somos capaces de integrarlo en nuestra vida y utilizarlos como balance o premisa para orientar cambios hacia mejor. Si algo nos atribula, es porque necesitamos asumirlo, y mientras no lo hagamos, estaremos estancados en la negatividad. Si queremos hacer algo por nuestra felicidad, sin duda, es alejar todo lo posible de nosotros esa negatividad, provenga de donde provenga.