lunes, 11 de enero de 2010

I CHING PARA 2010

El símbolo para este año entrante es el número 22: La Gracia. En el dictamen se nos dice que La Gracia tiene éxito. En lo pequeño es propicio emprender algo. El símbolo está vinculado al sentido de la ornamentación y la belleza, a la contemplación de la vida en sí, de la Naturaleza y la propia observación del devenir humano. Pero también está asociado a la quietud. De ahí el que no se aconseje emprender grandes obras o enfrentarse a profundos dilemas. Es un tiempo para tener claridad interior y un exterior tranquilo y sosegado. La transcripción a nuestro tiempo es una clara imagen a un año sin alteraciones bruscas en el que los grandes problemas no tendrá solución si no se observan desde una actitud cercana a la pasividad. Los cambios han de hacerse de forma sencilla y armoniosa para no perturbar la fugacidad de un año aparentemente sin trascendencia. El símbolo da la imagen de un mejoramiento incipiente (tal vez sea verdad que se comienza a salir de esta extraña crisis), pero la exaltación puede llevar a la ruptura de la realidad y convertir todo en un mero espejismo. Es un año de influencia y trabajo. Sin duda es un signo que crea inquietud. La claridad en el interior aún no está afianzada. Gracia significa naturalidad y sinceridad.
Sin duda el año no aportará grandes cambios sociales ni soluciones a conflictos de gran embergadura. Y cuanto más grande es el círculo de influencia mundial menos logros. Internacionalmente no sólo no se solucionará los conflictos bélicos abiertos, sino que es probable que surgan nuevos motivados por la precipitación política internacional. Nacionalmente no habría que esperar que el paro bajase ni que salgamos de la crisis. Más bien viene un año de apretarse el cinturón y ver que pasa. El gobierno ya ha hablado de contención del déficit externo y de la administración pública así como la supresión de ciertas ayudas a la economía. Los bancos seguirán sin soltar un duro después de coger "lo que todos los españoles les hemos supuestamente prestado bajo chantaje emocional" y tener ganancias a final de año. El signo no es precisamente alentador ni optimista. Es como si dijera: "Quédate quieto, que puedes romper algo si te mueves".
Pero no seamos pesimistas, el pesimismo es para los cobardes, como alguien me dijo. Habrá que tomárselo con calma supongo. También hay que tener en cuenta que es sólo un libro, inquietante, pero un libro al fin y al cabo. Pero no conviene abusar de su contenido ni de su filosofía. Las cosas van pasar de todas formas y no hay que ser un adivino, sino un analista, para sacar conclusiones parecidas a la del libro. La bolsa ha tenido un buen año, así que ahora a recoger ganancias. Vaya crisis ésta en la que los más ricos siguen ganando más paralelamente al aumento del paro, aunque siempre tendremos el ejército, pero ahora o nunca, que ya mismo van a pedir inglés, que no se fume y que los soldados sean respetuoso con el medio ambiente. La guerra ya no es lo que era. En fin, no hay mucho más, así que no sea técnico, por lo que pueden sacar sus conclusiones y apostar. La ruleta del 2010 está en marcha. Non va plus.

1 comentarios:

KUBAN dijo...

coincido bastante con esa filosofía, como dicen en mi tierra: si tu mal no tiene cura, ¿para qué te apuras? y, si tiene cura, ¿para qué te apuras? Un abrazo.