Los temas emocionales sin cerrar producen heridas, y muchas veces profundas, tan hondas que llegan al corazón. Como en los relatos de terror, las heridas profundas nos llevan a caminos inhóspitos que al franquearlos nos encierran en la locura. Dicen que el tiempo lo cura todo, pero es "el consuelo del tonto", porque sí que es verdad que el tiempo disminuye el dolor que producen las heridas emocionales, pero no hay ninguna cura, sino vivir con ellas. No son como las heridas de guerra que el tiempo las enseña como un alarde de lucha y superación personal ante el peligro. Las heridas emocionales son para siempre, y aunque nuestro cerebro intenta engañarnos para salir adelante, no hay agua oxigenada que las cure. Y nuestra existencia está llena de temas sin cerrar olvidados por el cerebro para que no interfiera en nuestra vida presente y futura, pero a nadie se le escapa que nuestra mente y nuestra conciencia no son ilimitadas, y cuando esas heridas se superponen nuestra emocionabilidad se va desligando de la realidad y los criterios de valoración sociales se van enturbiando y nos van alejando cada vez más de alcanzar cierto grado de felicidad. Por eso la felicidad se convierte en una especie de ventilación de esos temas sin cerrar aprisionados en nuestra mente. Aprender a abrir salidas para esos escollos emocionales nos permite ir dejando paso, aún en la nostalgia o en el suave dolor del recuerdo, para poder avanzar y no quedarnos bloqueados y prisioneros de un subconsciente antropológico que sólo busca la supervivencia física aún a costa de nuestra salud mental.
6 comentarios:
Totalmente de acuerdo.
Los temas sin cerrar, los círculos sin completar, nos dañan y están ahí sin que se puedan superar.
Con un poco de madurez, hay que superar todo obstáculo y cerrar y sanar.
Muy bueno.
Besos
Como dice Pablo Cohelo, siempre es preciso saber cuando se acaba una etapa de la vida.
Si insistes en permanecer en ella, mas allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.O cerrando puertas.
http://www.slideshare.net/smoreno63/cerrando-circulos-paulo-coelho
Muy interesante el post
Con los años todos aprendemos a hacerlo
Un saludo
Yo tengo 25 años y cuando leo esto siento deciros que no es nada facil, yo no vivo en el pasado, hace mucho tiempo que pase pagina pero te quedan secuelas y a mi estas secuelas me impiden que haga mi vida normal, me paralizan y sobretodo recalco una cosa muy importante, cuando en tu niñez no te han enseñado a afrontar los problemas, a tener una buena autoestima, etc, la vida es mucho mas dificil, sí, cierras capitulos, pero te faltan cosas dentro de ti, tienes vacios que no sabes como llenar... no sé si lo entendeis.
Muy "Gestalt" aprender a cerrar los asuntos inconclusos. Si se enseñaran en las escuelas otra sociedad menos atormentada que la actual.
LAS HERIDAS DEL ALMA. Los acontecimientos que nos son adversos, -incluidos los conflictos personales que no hemos logrado resolver-, contienen implicita una condena a nuestro "ser intimo", un des-precio a nuestro intima valía, ..., con lo que nuestra auto-estima se ve dañada. (ver mi comentario al Blog del 31 de enero, El factor humano)
Las "heridas" leves el tiempo las cura porque nos des-ligamos de aquellos juicios que nos preciaban y recuperamos nuestra auto-estima.
El problema es que los conflictos profundos sin resolver, persisten como las enferemedades no curadas, y su consecuencia es una "secuela" que va minando nuestra salud mental, nuestro animo, nuestra vitalidad, ..., o llegar incluso hasta la muerte, el suicidio.
Aprendamos a analizar las causas y el significado de esas heridas, y sanaremos nuestro espiritu.
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