viernes, 2 de julio de 2010

EL CONFLICTO LÓGICO

¿Por qué hemos de procurar que nuestra mente nos haga el mayor caso posible? Sencillamente porque si no, surge el conflicto lógico. Si no somos capaces de controlar al menos algo de nuestras decisiones, la lógica aparecerá como remordimiento, como ese demonio que aparece en las pelis sobre el hombro en plan comedia. Esto no sería un problema si no fuera porque la negatividad se nutre de lo negativo, es decir, que la lógica se vuelve negativa, e incluso perversa y dañina, porque alimenta nuestros pensamientos negativos y los afianza en contra de nosotros mismos. Indudablemente, nuestra mente subconsciente, la que parece que controla más de 80 por ciento de nuestras decisiones cotidianas, seguirá sin prestar atención a todo lo que le intentemos obligar que no esté dentro de sus cánones de actuación lógico-interno. Pero sí podemos aprender a dirigir ciertos aspectos de su conducta, redireccionando o sugestionando al propio subconsciente. Para ello tenemos los precesamientos del pensamiento y de la información a priori, es decir por deducción lógica y los precesamientos a posteriori, o por inducción lógica. Así que el hábito, el desarrollo, el conocimiento, el aprendizaje básico y el perfeccionamiento de las técnicas de pensamiento deductivo e inductivo, nos proporcionarán unos recursos imprescindible para descubrir cómo funciona nuestro subconsciente, por qué actúa como actúa, y cómo podríamos adelantarnos a su modo de entender la información para que intente entenderla de forma diferente, es decir, para que nuestro pensamiento subconsciente tenga más perspectiva a la hora de actuar. Hay que tener en cuenta que un conflicto, siempre es una fuente negativa, y por tanto, tiene una influencia negativa en nuestro ser. Por ello, habría que evitar el conflicto, al menos hasta que sea irremediable.

3 comentarios:

Tita la mas bonita dijo...

Hoy existen muchas ayudas que nos llevan a tomar conciencia del aprendizaje básico, para ser felices, me gusta enormemente el poema desiderata, que traigo a colación porque resume de forma magistral e aprendizaje básico para ejercer el arte de ser feliz:

“Camina plácidamente entre el ruido y la prisa, y observa la paz que se puede encontrar en el silencio, mientras te sea posible procura estar en paz con todos,
expón tu parecer en forma reposada y clara, y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante, que él también tiene algo para contarte.
Evita a las personas ruidosas y agresivas, que son una vejación para el espíritu.
Si te comparas con los demás puedes volverte petulante o amargado, porque hay siempre quien es inferior o superior. Interésate siempre por lo que haces, por muy humilde que sea tu tarea siempre perdurará aunque las circunstancias cambien.
Sé precavido en tus negocios, porque el mundo está lleno de engaños, pero que la precaución no te impida ver donde está la virtud, porque hay personas que luchan por alcanzar grandes ideales y toda vida está llena de heroísmo.
Sé sincero, en especial no finjas el afecto y no seas cínico en el amor,
porque a fin de cuenta la aridez y el desencanto son tan perennes como la hierba.
Toma con resignación el consejo de los años, abandonando con donaire las cosas de la juventud, y no te preocupes por temores imaginarios,
pues muchos de ellos son producto de la fatiga y la soledad. Por encima de toda disciplina sé benigno contigo mismo, tú eres una criatura del universo, no inferior a las plantas y a los planetas.
Tienes derecho a existir, y lo entiendas o no, el universo marcha como debiera, por lo tanto procura estar en paz con Dios, cualquiera sea la forma en que lo vieras.
Y cualquiera que sean tus obras y aspiraciones en la ruidosa confusión de la vida, procura estar en paz contigo mismo, porque con todo desequilibrio, con toda maldad, es sin embargo un mundo hermoso.
Ten cuidado, esfuérzate por ser feliz.” - Autor Desconocido -
Un Besito Marino!

Bonifacio dijo...

EL SER Y EL DEBER-SER
Desde pequeño nos enseñaron que "debiamos ser buenos", que debiamos "portarnos bien" para obtener la "aprobación", el aprecio, la valoración, el cariño, .... de nuestros padres.

El razonamiento, -que luego hemos interiorizado-, era el siguiente: si portarse bien es bueno, así debe ser, así debemos portarnos. Si "debe ser", para recibir las "felicitaciones" debemos portarnos bien. Si no nos portamos "como debe ser", recibiremos el reproche, la condena, la reprobación.

Nosotros solo queriamos que se nos apreciaran, re-conociera "por nosotros mismos", que portarnos bien, ... ya vendria despues por añadidura.

psigetdo dijo...

La lógica es necesaria, es parte de nuestro consciente su empleo solo depende de nuestro juicio o sentido común, de saber diferenciar entre lo bueno y lo malo, sigue unas pautas y unos patrones hacia un fin dado, como por ejemplo la adquisición de hábitos creados de manera consciente, quizás sea esa una de las mejores puertas para controlar un poco nuestro subconsciente, el subconsciente es tan poderoso y enorme que el consciente no le llega ni a las "zuelas de los pies", con habilidad y cierta maestría se podría llegar a un equilibrio entre los dos. Un saludo Wig.