La experiencia es engañosa, y tal vez por eso, el dicho que se menciona en el título tiene cierta consistencia. En muchas ocasiones, ha venido al dedo para determinar la actitud y el interés que desarrollan ciertas personas a relacionarse con nosotros u otras personas. En cierto modo, tampoco hay que descartar que las relaciones se establecen por intereses comunes, pero me refiero a cuando la relación busca un interés más personal que común. No me dirán que esto ocurre mucho más a menudo de lo que desearíamos. La cuestión está en que a posteriori, "piensa mal y acertarás" nos encaja casi perfectamente cuando ya se han desarrollado los hechos que han desencadenado una frustrante y desilusionante relación personal. Cuando se sucede varias relaciones erráticas, nuestra cerebro nos alecciona sobre el peligro emocional (para el cerebro, claro) de caer constantemente en lo mismo. Así que, como solución, nos hace usar el pensar mal a priori para no complicarnos la vida emocional. Antes he puesto entre paréntesis "para el cerebro" porque en realidad esta forma de actuar es un error emocional a largo plazo, si bien a corto plazo parece funcionar; y por lo tanto, nos aleja un poco de poder ser felices, si entendemos que la felicidad se basa en una especie de salud emocional. El error (supongo que lo habrán deducido) está en que el planteamiento rompe con una lógica evidente, y es que no se pueden usar planteamientos a posteriori para enjuciar procesos a priori. Es decir, que partimos de un planteamiento equívoco de análisis emocional, lo cual, nos lleva a una resolución emocional final totalmente falsa. A largo plazo se crea un análisis automático de actuación amocional que es también falso, y finalmente, ese automatismo forma parte de nuestra actitud amocional, pero como verán, también es falsa, y por tanto, nociva emocionalmente. La lógica nos indicaría que debemos pensar siempre bien, a priori, y después, si cabe, pensar mal. Claro que, la lógica, no se refiere al esfuerzo que ha de realizar cerebro para afrontar el miedo que esto produce, la inseguridad, etc, etc. Por eso es más fácil para el subconsciente asumir perspectivas erróneas de análisis emocional y enjuiciar de forma generalista todas las circunstancias emocionales con el mismo patrón. Pero tenemos que aprender que la felicidad está formada por un esfuerzo emocional enjuicidado particularmente a cada caso, porque cada situación emocional es distinta, aunque aparentemente, o efectivamente, puedan llevar a la misma conclusión. Por tanto, "piensa bien, y acertarás". Pensar mal ya llegará.
5 comentarios:
Por supuesto que no hay que pensar mal a priori porque te condiciona para mal, pero cuando hay indicios...cuando la lógica te dice que hay algo extraño por algo es...y a mi no me suele fallar, es más sigo pensando bien como una tonta, hasta que me caen las leches en la cara, como me está pasando a mi ahora.
Un abrazo
Me fastidia mucho el refrán de "piensa mal y acertarás".
Por supuesto que no se debe pensar mal. Es cierto que puedes darte la torta, pero prefiero eso, a ir con una idea mala preconcebida.
Un beso
Yo mas bien diría: Espera lo mejor siempre pero preparate para los peor!! Pienso yo!
Una vez, hace tiempo, en las fiestas de un conocido pueblo de la comunidad de Madrid, conocí a un chico que llevaba un hacha en el maletero..."¿Por qué llevas un hacha en el maletero?" -le pregunté- "por si acaso" -contestó- "por si acaso, alguien se pone chulo"... Aquella noche terminó pegándose con casi cada persona a quien se cruzaba y, más tarde, en la comisaría denunciado.
www.mapadevida.com
Lo difícil es saber cuando esta actuando sabiamente la intuición o es el miedo que nos bloquea.
Usar la intuicion para evitar peligros es util emocionalmente. por ejemplo ante relaciones sentimentales fallidas de los errores de aprende.
Otra cosa como apunta Wig, es achacar a una persona un pensamiento erróneo "los hombres son..." en base a malas experiencias pasadas,se achacan aptitudes presentes a esa nueva persona que no tiene.
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