miércoles, 24 de marzo de 2010

"LA CUENTA PRESENTADA"

A medida que vamos creciendo y acercándonos a la vejez, acumulamos muchos secretos emocionales que deberíamos de haber liberado en su momento, pero que no lo hemos hecho por algún mecanismo mental de superación. Así, por ejemplo, el shock postraumático sería la superación máxima del cerebro frente a hechos no asumibles mentalmente. La cuestión es cuando vamos teniendo más soledad, los pensamientos que no se superaron vuelven como recuerdos perdidos para atormentarnos la conciencia. Por otro lado, a cierta edad ya no estamos tan lúcidos emocionalmente como para combatir a muchos de esos pensamientos que pensábamos estaban olvidados por completo. El sentimiento de culpa o frustración nos hace mella con más facilidad y nos acosa de una forma cotidiana, puesto que ya no tenemos capacidad de entretenimiento que pueda dirigir el pensamiento hacia otros hechos. "La cuenta presentada" viene a ser el nivel de esos pensamientos supuestamente lejanos de nuestra vida, supuestamente superados y supuestamente olvidados para siempre. Dicen que el tiempo lo cura todo, y en cierto modo es verdad, pero aunque nos haga superar momentáneamente los hechos traumáticos para seguir adelante, el tiempo jamás olvida, o mejor dicho, el cerebro jamás olvida, aunque pasen cien años. Por eso en muchas más ocasiones de las que creemos, la felicidad en la vejez se transforma en resignación. La felicidad es un ente mutable y no hay que olvidarla, sino cultivarla diariamente, aprendiendo a liberar esos niveles de emociones negativas que van alimentando a "la cuenta presentada".

4 comentarios:

Tita la mas bonita dijo...

La Felicidad es el camino, una verdad a puño, todas nuestras acciones deben coincidir con el camino, hay que disfrutar cada paso por el camino de la felicidad; y él tendrá más sentido cuando tenemos más claro hacia dónde se dirige. Para transitar ese camino hay que llevar un equipaje, el amor, la comprensión, el respeto por la diferencia, la alegría, el agradecimiento, la ternura, el silencio, casi que un botiquín de primeros auxilios. Un besito marino!

pepe dijo...

la busqueda de la felicidad....

un abrazo.

Duna dijo...

En cada etapa de nuestra vida vemos la felicidad en unas cosas diferentes. Unas veces nos llenan unas cosas y como seres en contínuo cambio que somos, vamos fijándonos en otras.
La búsqueda de la felicidad debe ser un camino constante.

Un gusto leerte, Wig.
Un beso amiga.

pepe dijo...

de nuevo aqui paso a saludarte.

un abrazo.