domingo, 18 de abril de 2010

ELEGIR FELIZMENTE

Haciendo un breve repaso de las decisiones que han marcado mi rumbo en esta jungla de asfalto, por decirlo con una expresión manía y recurrente, me doy cuenta de que las decisiones más placenteras y que duraron más en el tiempo, fueron tomadas de una forma intuitiva, lejos de las enmarañadas de la lógica. En muchas de ellas era simplemente un por qué sin justificación lógica, sin un apoyo racional que pudiera definir la decisión final. Aunque la redacción parece un poco trágica no se asemeja a la realidad, puesto que no todas las decisiones eran cruciales, pero si trajeron en el tiempo una satisfacción personal natural. Sí, hay satisfacciones personales forzadas, que creemos son las que nos harán sentirnos más feliz, pero no necesariamente, es más, pueden ser incluso causantes de infelicidad. Tenemos que entender que la felicidad es una especie de ente inalcanzable, y ahí está su magnetismo para la vida, puesto que está relacionado con la lucha personal y natural. En otros tiempo la felicidad podía significar honor o gloria, o poder, o conocimiento, etc. Básicamente, estos parámetros ancestrales siguen vigentes, pero ahora sabemos que son un simple espejismo basado en una lógica racional que no entiende de sentimientos ni emociones. Cuanto más desarrollamos nuestra intuición, entendida como un proceso de inteligencia distinto al racional, mejor decisiones emocionales tomamos, porque nuestra intuición es una inteligencia experimental, basada en procesos emocionales y sentimentales, aunque muchas veces parezcan irracionales. La diferencia se aprecia en que la intuición no calcula matemáticamente, sino por inercia experimental, y reacciona bajo estos criterios. No le importa si sus conclusiones pueden o no ser constatadas por un criterio racional. Todos hemos tenido esas intuiciones. No la perdamos, es más, tengámosla en más consideración a la hora de decidir diariamente en cuestiones relacionadas con nuestros deseos internos.

5 comentarios:

pepe dijo...

Cuanto más desarrollamos nuestra intuición, entendida como un proceso de inteligencia distinto al racional, mejor decisiones emocionales tomamos.......


un abrazo me quedo con eso...

Adriana Alba dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, básicamente me guío por la intuición, te aseguro que nunca falla, cuánto mas evolucionamos más desarrollamos la intuición.
Antiguamente sólo se guiaban por ella, los hombres vivían junto a los ángeles, pero perdieron ese contacto porque sólo buscaban poder personal.
Es hora de volver a conectarnos!!

Gracias y un abrazo!

Duna dijo...

La intuición es el sentido mas poderoso. Raramente falla, y nos lleva a escalas superiores a los sentidos.

Un beso

Zamyr S. dijo...

La intuición es un presentimiento muy exacto y raras veces llega a fallar... Pero Saber cuando tenemos una intuición sólo hay que dejarse llevar por el corazón... Pero eso es algo que el ser humano de hoy en día esta olvidando; Hoy en día escuchan a su razonamiento y al razonamiento de otros que A su propio ♥CORAZON♥ que es el que te dice cuando es una intuición y presentimiento, que es el que te dice que bedes hacer... que es el que quiere tu propia FELICIDAD... Si quieren visiten ►MI BL☼G◄ http://det0dounp0co.blogspot.com/ no he publicado muchas cosas pero lo que he hecho lo he hecho de corazon =)

Tita la mas bonita dijo...

El ser humano, en todas las épocas y casi en todas las culturas tiende a pensar que la felicidad consiste en la cantidad de dinero que el hombre posee o en los bienes que ha adquirido, sin embargo, basados en nuestra propia experiencia nos damos cuenta que nuestra felicidad no depende nada mas de las decisiones que tomamos, entonces ¿en qué consiste la verdadera felicidad? La felicidad es un sentimiento que el ser humano tiene en forma potencial. Por ello, cualquier persona tiene conciencia de lo que es la felicidad, es decir, que ha tenido experiencias de felicidad. El reto que tenemos es lograr que esa experiencia tenga un carácter permanente, a través de nuestras decisiones, que por su puesto se basabn en la intuición.