Ya habré mencionado alguna vez que otra que, para mí, el lenguaje es más importante de lo que pensamos, y no comprenderlo ni aprenderlo nos limita la inteligencia social, al menos, que seguramente, también influirá en las demás inteligencias; y limitarnos la inteligencia social es como caparnos partes de la inteligencia emocional, y esto es una dificultad añadida para estar felizmente estables. Pero, además, cuando estudiamos el lenguaje emocional debemos partir de que, en un acto de comunicación, sólo se transmiten a través de las palabras el 7 por ciento del mensaje. Está comprobado y estudiado científicamente. Es curioso, verdad. Si sólo atendiéramos a las palabras, seríamos seres completamente desconfiados, y siempre estaríamos inquietos ante cualquier hecho de lucha social, tipo sexual, comercio, relacionado con la comida, etc, etc., cosa que podemos apreciar en las estructuras sociales de los animales. Igual que ellos tenemos que tener señales más fiables para tranquilizarnos y no estar constantemente en lucha, y efectivamente, en el resto de un mensaje en un acto de comunicación apreciamos que el tono de voz ocupa entre un 20 y 30 por ciento, y el resto del cuerpo humano, especialmente el rostro, entre el 60 y el 80 por ciento, esto significa que el 93 por ciento de un mensaje se transmite mediante comunicación no verbal.
Cuando hablo de la importancia del lenguaje emocional me refiero a esto mismo, a la apreciación de las estructuras del lenguaje semántico en sí mismo, del tono de voz y de las señales corporales. Estudiar lenguaje emocional no tiene nada que ver con la formación lingüística general de la gramática, sintaxis, semántica, lexicología, dialectología, etc., que ciertamente, su estudio profundo nos facilitaría muchos conceptos referidos a la lógica de ese importante, aunque aparentemente pequeño, 7 por ciento que se transmite en un mensaje comunicativo oral. Las palabras, por tanto, tienen un escaso valor dentro de un mensaje, pero en la globalidad representa un paso fundamental para el desarrollo social y humano.
4 comentarios:
Es verdad que quien escribe tiene la limitación de solo poder expresarse con palabras, aunque el refrán dice;"que una imagen vale mas que mil palabras", pienso que hay palabras o frases concretas que escrita en el momento adecuado, logran expresar mucho de si mismo y de las circunstancias referidas, un buen post Wig, leo poco en la red sobre el valor y el poder que conlleva unas palabras escritas. Saludos.
La palabra es un destino del sentimiento, de la inspiración, la palabra si bien llega a ser dulce como cruel, también carece de credibilidad, la palabra se ha dejado sucumbir en el túnel de lo inentendible, antiguamente no existían los documentos porque la palabra tenía valor, hoy ni jurando sobre la biblia se le puede creer!
Un Besito Marino!
APRENDAMOS A HABLAR CON NOSOTROS MISMOS, averiguemos que queremos, que nos preocupa, que nos atemoriza.
Si apredendemos a dialogar con nosotros mismos, podremos llegar a entendernos, a comprendernos: ¿que significan las cosas que deseamos? ¿por qué nos hieren la adversidad? ¿por qué nos complacemos con la fortuna?
¿Que queremos de los demás? ¿acaso no es que nos "aprecien", que nos "valoren", ... que "re-conozcan" que somos unos seres extraordinarios?.
Y si es así, ¿por qué en vez de esperar a que los demás "nos vean", no apredemos a "mirarnos" a nosostros directamente?
Muy buen post, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)
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