Uno de los hechos por los que en educación se atragante el estudio de la lengua y, por extensión, de la literatura es precisamente, enlazando con el post anterior "el escaso valor de las palabras" que las personas pueden encontrar fiabilidad sin ese 7 por ciento de palabras que se transmiten en un mensaje comunicativo, puesto que atendiendo al 93 por ciento representado por el tono y el lenguaje corporal se compensa esa fiabilidad social. El lenguaje se reduce a elementos puramente de diálogo superficial. No sirve para casi nada en la concepción del individuo social, por lo que resulta arduo estudiar una materia que, en una apreciación simplista e individual, no tiene una clara y evidente función de utilidad social. Es normal apreciar la importancia social de las matemáticas en la vida, de la arquitectura, la mecánica, etc, pero no del lenguaje. Sin embargo, con años, uno de los arrepentimientos mayores es, precisamente, no haber aprendido a leer y escribir bien, y es que, con los años, la experiencia y el aprendizaje de los intrincados de los convencionalismo políticos y sociales nos hacen ver que el conocimiento de ese 7 por ciento hubiera sido fundamental para haber superado ciertos impedimentos sociales, y reconcemos, por tanto, el error de no haber entendido por qué se hace tanto incapié en la importancia que tiene el lenguaje.
3 comentarios:
Con pena, creo que si existe un “problema” con el lenguaje, mira que yo te comente y no veo mi lenguaje!!
Un Besito marino
La comunicación es básica, anda que no puede llevar a malentendidos...todos nos hemos visto en esta situación en más de una ocasión, pero lo que tú dices con los años vamos aprendiendo a mejorar la comunicación con el entorno
Un abrazo
Hola la verdad no soy muy ducha en estos menesteres pero quiero hacerte llegar un besito de algodón de azúcar para el blog, que día a día sigo con atención y cariño, porque me inspira a ser mejor persona!
El regalo está en Cuentos Empitucados
Un besito marino!
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