Una de las cosas que diferencia a una persona feliz con otra que no lo es tanto, es el perseguir sueños. Otros lo llaman aprender a fluir, y otros de otra manera. Es lo mismo. Pero cuando uno lleva mucho tiempo persiguiendo sueños, se da cuenta de lo que ha aprendido, y que, lo que no ha aprendido, es todavía mayor. Se da cuenta de que nunca se está de vuelta, que siempre se está aprendiendo, que el camino es constante. Algunos dicen que la felicidad está en el camino, que se produce cuando estamos intentando conseguir algo que deseamos, y que cuando lo logramos, va perdiendo interés con el tiempo. Parece como las relaciones de pareja, que van transformándose desde el inicio pasional hasta el divorcio o el amor eterno. Quizás, entonces, la felicidad es amor, pero, ¡ay, amigo!, esta definición nos lleva a otra de igual o mayor envergadura, porque el amor sí que da para especulaciones. Podríamos decir que perseguir sueños abarca todo tipo de definiciones sobre la felicidad. Hay amuletos que se denominan "cazadores de sueños" en muchas y diferentes etnias antropológicas, tal vez porque la intuición humana es mucho más grandiosa de lo que creemos. Lo curioso es que los sueños están y se crean en el cerebro, así, se podría decir que la felicidad también. A estas horas de la madrugada lo más sensato es pensar que tengo sueño, y que perseguirlo es descansar, pero ¡qué diantres¡ -como diría un pirata de novelas románticas-, sea lo que sea me ha dado para un pequeño post, y de paso, enlazar con la filosofía del Tao, en la que lo importante para el aprendizaje de la dignidad humana es el Camino. El Tao es como un grandioso árbol de grandes raíces y ramas frondosas y de delicados frutos y espinas. Persiguiendo sueños nuestras posibilidades de ser felices, aumentan, sobre todo si no los alcanzamos. Buenas noches.
Gracias por los besitos de algodón de azúcar.
1 comentarios:
Hoy, como siempre estoy dispuesta a ser feliz en todas mis actividades, yo creo que la felicidad es un estado de animo, está dentro de nosotros, la felicidad esa inspirada en: la eficacia y serenidad, ante cualquier circunstancia que se presente, y dar lo mejor de nosotros, para desarrollar las labores que corresponden. La felicidad seduce a la comunicación, amable, dulce y asertiva, la felicidad implica compromisos con el pensamiento positivo, con las responsabilidades integrales, con los sueños; la felicidad llega a veces inesperadamente con un besito de algodón de azúcar!
Un Besito Marino!
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