Alguna vez se habrán hecho esta pregunta, o parecida. Y no sé si habrán encontrado respuesta o respuestas a ella. No se lo tomen como si fuera una falacia, porque la pregunta puede estar camuflada en distintas preguntas como ¿por qué me pasa a mí? o ¿Estoy gafado? o ¿me merezco esto? o...ya pueden imaginar la gran variedad de preguntas que pueden entrelazar con la del título de este post. En cuanto a la respuesta, a nadie se le escapará la connotación de que parece ser que nuestra mente, para algunos será el inconsciente o el subconsciente, va como independiente de nuestros deseos. Por otro lado, habrán escuchado por ahí la expresión "cuidado con lo que deseas intensamente, pues tus deseos serán cumplidos" o la otra "cuidado con lo que sueñas, porque los sueños se hacen realidad". Esto viene a razón de que nuestra mente no nos hace caso porque no está educada o entrenada para ello. Desde niños vamos aprendiendo al libre albedrío, haciendo conexiones neuronales aleatorias influidas por factores internos, los sentimientos, sensaciones, la propia naturaleza animal del hombre, etc, y por factores externos como el entorno, el tiempo, el espacio, etc. Nuestra mente va formando sus propios parámetros de aprendizaje en proporción a la utilidad de adaptación al medio y al hábito inculcado. Ya hablamos de la plasticidad del cerebro y su capacidad de reestructuración neuronal. Nuestra mente es una sucesión de conexiones caóticas, no están guiadas, y el éxito de esas conexiones depende en gran medida de la genética y está influenciada por combinaciones infinitas de los mencionados factores internos y externos. Después de años funcionando de esta forma caótica de adquirir la información externa y procesando esta información influenciado por la perspectiva psicológica inculcada, qué esperan que pase. Pues, sencillamente, no es de extrañar que aparezca en la edad adulta conflictos entre los deseos personales y la forma que tiene nuestro cerebro de abordar esos deseos, inducida por años y hábitos subjetivos. Sin duda, reflexionar sobre por qué nuestra mente no nos hace caso en innumerables ocasiones, puede abrirnos caminos para aprender sobre nosotros mismos y comprender por qué, quizás, no estamos tan contentos con nuestra vida como quisiéramos.
7 comentarios:
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Gillian Silva
gilixitana@hotmail.com
Pienso yo que la mente o el pensamiento mas bien, resulta de una “sana” y equilibrada armonía entre el conciente, subconsciente e inconciente, de lo que se puede deducir que desconocemos todo este engranaje complejo y mucho, por cierto; entonces cómo nos va a obedecer si no la conocemos?
Un Besito Marino!
¿POR QUÉ LA MENTE NOS TIENE QUE HACER CASO?
El objeto de la "mente", de la razón, de la lógica, ..., es analizar la realidad que nos rodea, luego no tiene que obedecer ninguna otra "orden". En todo caso seriamos nosotros quienes abriamos de atender las conclusiones extraidas de lo que nuestra mente analiza.
Si lo que nos preocupa es la dicotimia, la falta de entendiendo entre nuestra mente y nuestros sentimientos, -como decía en la entrada del pasado dia 10-, "APRENDAMOS A HABLAR CON NOSOTROS MISMOS, averiguemos que queremos, que nos preocupa, que nos atemoriza". Tal vez así, de ese dialogo, alcanzaremos mas coherencia y armonia.
Está claro que tiene que haber un equilibrio entre todo y tenemos que buscar la mayor armonía posible para esta bien.
Por cierto, esta imagen que has puesto de la escalera de caracol, de dónde es???es que se parece mucho, por no decir muchísimo a una que hay en mi tierra...
Un abrazo
He sentido alguna vez lo que expones en esta entrada, y como bien dices, pensar sobre ello puede llegar a ser bastante beneficioso.
Siempre es bueno pasar a leerte por el simple y a la vez gran hecho de aprender =)
la imagen es Santiago de Compostela, de un museo muy chulo que trata del pueblo gallego.
Es do Museo do Pobo Galego, si ya decía yo...aparte que sólo creo que hay dos tipos de esta escalera de caracol en el mundo, una la que hay aquí en Santiago y la otra está en el Vaticano jejeje
Me alegra que hayas puesto esta foto, es una escalera muy bonita, además que mejor que poner algo de Santiago... jeje
Un abrazo
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