Allí donde existen los caminos, pierdo mi camino. En el ancho mar, en lo azul del vasto cielo nadie trazó rutas jamás. Las alas de los pájaros y su canto, la llamita de las estrellas, las flores en ronda de las estaciones, ocultan el sendero. Y he preguntado a mi corazón: ¿Acaso tu sangre, el paso de la sangre, no conoce el camino invisible?
http://amediavoz.com/traducciones.htm
2 comentarios:
Siempre me ha encantado Tagore.
Escuchar el canto de las aves, el rumor del mar, contemplar el cielo. Entonces sentir el propio ser y conocer el camino....
Un saludo
Cristina
Me encanta Tagore.
Tiene mucha razón en lo que dice. La sangre, los afectos, y la propia vida, transcurren por caminos que son conocidos naturalmente y sin tener que forzarlos.
Un beso WIG
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