La Naturaleza cambia constantemente. Y sin embargo, los humanos nos aferramos a creer que nuestros pensamientos no lo hacen, como si no fueran parte de la Naturaleza. Para algunas filosofías orientales este concepto se simplifica en "estar quieto-estar en movimiento". Tal vez eso es lo que representen las nociones del yoga o el tai chi. Todo cambio se produce por la dualidad del movimiento-aquietamiento, dualidad que influye en el pensamiento humano. Si hubiera una descoordinación entre los estados de esta dualidad y la situación de realidad de cada momento de la vida, se produciría un desequilibrio que afectaría y que tendría sus consecuencias negativas. Y como verán, la probabilidad de esto ocurra es muy elevada. Por esto la felicidad humana se entendería difícil de conseguir. Pero, el ser humano parece que no tiende a considerarse parte de la Naturaleza, debido a la influencia de la supremacía de la actitud grupal o social. Y no obstante, todo cambia. Nada es inalterable para siempre, y tal vez sea por ello que la felicidad sea tan esquiva de comprender y alcanzar para las personas, que tienden a considerarla en un estadío estable e inamovible. Mientras la física nos da entender que la materia pasa por diferentes cambios o fases, se nos inculca que debemos fieles a nuestros pensamientos (o no tan nuestros), y que estos deben coincidir con el del grupo social al que pertenecemos. En esta sociedad, cambiar de pensamiento puede llegar a considerarse alta traición, y en muchos casos, llevar a la muerte. El ser humano cambia, y con la edad, esta observación vital se hace más evidente a través del repaso de las acciones realizadas a lo largo de la vida, siempre en torno a la adaptación al grupo social perteneciente, y muchas de ellas, contrarias a nuestras convicciones. Actuamos llevados por la fidelidad grupal, aunque esta sea abusiva e inhumana moralmente hablando. Y sin embargo, si todo cambia, ¿por qué nosotros no?
3 comentarios:
Los cambios en nuestra sociedad se perciben mas por el Tener-Ser, que por el Ser-ser. Así es la viada!
Un Besito Marino
Es la impermanencia del todo, lindo post,
saludos,
Luego si todo cambia, y nos negamos a cambiar, también el equilibrio está en no cambiar, si es que debe ser así, o lo que sentimos en ese momento de no cambio, aunque luego sea tarde aparentemente.
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