El caso de Phineas Cage (lee el enlace a wikipedia) dio a conocer la importancia dentro del cerebro del lóbulo frontal o corteza prefrontal. Phineas Cage, después de su accidente, dejó de ser Phineas Cage. Su personalidad cambió y nos enseñó el lugar en el que se demostró dónde se encuetran los sentimientos. Pero por aquel entonces, hacia 1848, solamente unos pocos visionarios intuían (únicamente intuían) que el comportamiento pudiera ni tan siquiera variar. Cada persona era como era mentalmente. No podía cambiar la personalidad, y si lo hacía, era simplemente el desarrollo de una parte de ésta que había permanecido oculta hasta entonces. Phineas Cage abrió, en cierto modo, las puertas de la caja del futuro: la neuroplasticidad. Éste, es "el descubrimiento" de la Era Moderna. Supimos por Phineas Cage en qué parte del cerebro se encuentra todo lo relacionado con la personalidad, los sentimientos y las emociones. Ahora sabemos, que nuestra personalidad no es otra cosa que un acúmulo repetitivo de sinapsis neuronales. Actuamos en constante repetición cerebral, imitando patrones aprendido, memorizados, asimilados y reforzados, hasta llegar un momento en el que nos parecen inmutables. ¿Cuántas veces no habremos oído aquello de "yo soy así"? Y todo esto está, sin duda, relacionado con la felicidad, puesto que también está relacionada con la personalidad, los sentimientos y las emociones. El lóbulo frontal es la entrada que hay que atravesar si decidimos romper con los pensamientos y sentimientos repetitivos que nos atan a una circunstancias determinadas. Es hora de aprender a utilizar este descubrimiento sobre el desarrollo evolutivo que denominamos Lóbulo Frontal.
2 comentarios:
Fabuloso, pero que pena quiero mas, como ejercicios prácticos!
Un Besito Marino
Eso es...vivan los pensamientos plásticos moldeables!
No vale aquello de "soy así y no puedo cambiar"...no es necesario llegar al extremo de clavarse algo en la cabeza, pero cambiar se puede, vaya si se puede.
Saludos,
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