martes, 30 de noviembre de 2010

EL REPASO MENTAL: La base para activar el lóbulo frontal

El repaso mental es la forma de activar el lóbulo frontal. La neurociencia ha conseguido demostrar la interacción entre lo espiritual y la propia ciencia. Y ese enlace se encuentra en el lóbulo frontal. Se ha demostrado que las personas con fuertes creencias religiosas activan más la corteza prefrontal. Y es a través de la oración, la meditación, los mantras, o cualquier otra forma de refugio interior o ascético-místico. Se ha demostrado científicamente la influencia de los pensamientos sobre el cerebro. Nuestra conciencia y mentalidad no es otra cosa que el resultado del cerebro en acción. En cierta ocasión, en una Universidad americana, se hizo un experimento en el que a tres grupos de voluntarios se les enseñó a tocar el piano. Al primer grupo se le dieron clases prácticas normales y presenciales; al segundo, se les dejó que aprendieran a su libre albedrío; y al tercero, simplemente se les instruyó de forma imaginaria. A la hora de las evaluaciones de los resultados, el primer grupo, obviamente, había avanzado en sus conocimientos y habilidades para tocar el piano. El segundo grupo, solamente avanzó en movilización física, es decir, movían los dedos a lo largo del piano con algo más de habilidad, pero al no ser instruidos, no fijaron estructuras mentales para avanzar técnicamente en lo que respecta a tocar el piano. El tercer grupo, el que aprendió imaginariamente, consiguió casi tanto avance como el primero en la habilidad y conocimiento del instrumento musical. De ello, se llega a que el repaso mental basado o inculcado mediante una fuente de conocimiento apropiada, puede modificar la estructuración sináptica neuronal y establecer nuevas estructuras. Esto sería una entrada hacia la neuroplasticidad. Ahora bien, si pretendemos modificar nuestra mentalidad, personalidad, actitud o conciencia, debemos primero conocer el mecanismo interno de funcionamiento de estas facetas para después, a través del conocimiento, el repaso mental y la consecución real, pues sin ésta no hay cambio posible, para influir hacia el cambio. Cuando se aprende un idioma, si no se practica, no se puede avanzar. En una dieta, sin un conocimiento básico de nutrición, no se adelgaza. No hay más imperativo que el conocimiento para afianzar cambios. No se puede cambiar comportamientos basados en sinapsis neuronales fijadas durante años sin un determinado esfuerzo. ¿Nunca han hecho juegos de coordinación corporal como mover dedos en contra de la inercia habitual? ¿No han intentado hacer juegos malabares con tres naranja o pelotas y han visto su desastroza capacidad para ello? Y sin embargo, con la práctica, se llega a dominar. Y si alguien te enseña, se domina antes. Y si piensas mentalmente en ello, en la ensañanza, avanzas mucho "antes que antes". Pero nadie dice que todo esto sea simplemente tan sencillo. Hacerlo requiere una gran fuente de voluntad, como se dieron cuenta grandes filósofos a lo largo de la Historia. Y muchos, murieron por ello.

2 comentarios:

Tita la mas bonita dijo...

Francamente creo, que como alumna juiciosa que hace ejercicios de tus magnificas sugerencias; deberías ir pensando en una graduación de primer nivel!

Un Besito Marino

WIG dijo...

Siempre es un placer leer tus juiciosos y jugosos comentarios. Sinceramente, ya tienes un gran primer nivel con tu blog. Saludos y gracias.