Si nos damos cuenta, vivimos marcados por el pasado. Todo lo que somos lo hemos construido allí. Por esta razón muchos piensan que el presente es asimismo pasado, el futuro también. Todo es pasado. Y piensan que el pasado no puede cambiarse. El tiempo nos marca demasiado, y nuestra conciencia acepta la inamovilidad de los conceptos de ese pasado. E inamovibles vamos pasando año tras año repitiendo los mismos parámetros que antaño, incluso, adivinando que nos pueden llevar a errores iguales que en otro tiempo. Y no hacemos nada. Quizás sea hora de pensar que el tiempo es la pérdida más dolorosa, pero lo es más si sólo nos miramos al espejo y vamos contando las canas que nos van saliendo como nuestra única gloria. Día tras día. Algunos piensan que todo es pasado, pero yo no. Algunos nos atiborran con estúpidos prejuicios olvidados. Y resulta que todo es culpa del odio y la envidia. Y todo queda marcado en el pasado. Y el odio se transmite como una plaga en el tiempo. Y la envidia nos destruye en el pasado como la carcoma, y se extiende como la cizaña hacia el futuro. Entonces, todo es pasado. Cuando nos hemos corroído por dentro. Si algo he aprendido es que no hay filosofía que valga, y sin embargo, sólo en ella donde podemos refugiarnos, porque aún alejado de la verdad cotidiana, es la única fuente de reflexión sobre uno mismo llena de grandes testigos de la Humanidad. Entonces, todo está en el pasado. ¿Por qué dan entonces tantos "valium" para calmar la desesperanza? Sólo hay que volver al pasado y cambiarlo. Sólo hay que volver allá, aunque el sufrimiento nos abra viejas heridas sin cicatrizar, y aceptar que somos humanos. Algunos piensan que todo es pasado, pero yo, que puede cambiarse. Y volver allá, es viajar hacia un futuro más prometedor.
1 comentarios:
Hace unos días me encontré este texto y creo está bien como comentario:
"El día más importante de esta semana. Hay dos días en cada semana en los que no nos debemos preocupar.Dos días que se deben guardar libre de miedo y ansiedad. Uno de esos días es ayer.Ayer, con sus equivocaciones y pesares, sus faltas y confusiones, sus dolores, tristezas y deudas pendientes.Ayer ha pasado para siempre, fuera de nuestro control; y ni el dinero del mundo lo podría cambiar ni una cosa que hayamos hecho, ni podemos borrar una palabra.Ayer ya pasó.El otro día sobre el que no debemos preocuparnos es mañana.Mañana, con sus posibles adversarios, sus problemas, sus promesas grandes y sus pequeños logros. Mañana volverá a salir el sol, ya sea en esplendor o detrás de una máscara de nubes, pero saldrá!. Hasta que llegue no tenemos parte en mañana, pues aún no ha nacido. Y solo queda un día: HOY. Cualquiera puede pelear la batalla de un solo día. Cuando nos cargamos con esos horripilantes: Ayer y Mañana, entonces nos derrumbamos. No es la experiencia de hoy que vuelve locos a los hombres, sino la amarga culpa, algo que sucedió ayer, y el miedo de lo que traerá el mañana. Vivamos pues, tan sólo un día a la vez, para ser inmensamente felices.Además, con la felicidad del hoy construiremos la felicidad del mañana.Este es el día aceptable y el Hoy es el reto más grande que tenemos frente a nosotros. Entonces no lo perdamos."
Un Besito Marino
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