Este año he decidido no echar el I Ching para ver como será el año que ha entrado. Echando la vista atrás, me doy cuenta de que no me importa tanto el futuro, porque éste está en este mismo momento forjándose. Alguien dijo que el futuro no existe en sí mismo, y algunos de vosotros también creo sois de esa opinión y razonamiento. Para mí el futuro es importante, pero al mismo tiempo ha dejado de preocuparme. Tal vez sea que me hago mayor, o puede que no, que sea cualquier otra cosa, pero sí sé que no está en el inconsciente. Echando la vista atrás, me he dado cuenta de que este blog se empezó "en media res". Ya es hora de volver al principio, a donde comenzó todo. Este blog se forjó por un instinto, y ahora ese instinto me envía hacia atrás, al principio. Durante este tiempo se han fraguado ideas que estaban ahí y que querían salir, pero hay otras que estaban también ahí, pero no se decidían a salir, supongo que por pereza. El olvido y la pereza son grandes enemigos de la felicidad. La primera porque nos oculta la realidad temporal y nos acorta el raciocinio, la segunda, porque se justifica con excusas, muchas veces sublimes y coherentes, que hacen que creamos que tenemos siempre razón. No es verdad todo lo que vemos y pensamos. Ni tampoco mentira. Son simplemente cosas que vemos y pensamos, la verdad que encierran dependen de nuestra profundidad de miras y de la sinceridad que queramos darle. Ojos que no ven, corazón que no siente no es para mí. Echando la vista atrás, tal vez descubramos nuevos caminos, o no.
5 comentarios:
De alguna manera mi presente es el futuro de mi ayer!
Un Besito Marino
Sí, puede que de alguna manera, pueda ser así. Saludos.
Hola Wig, veo que vas en un vendaval de ideas, que te mece y estremece...
De situaciones como esas siempre quedan frutos.
Un abrazo!
Espero que sí, Mar. Me alegro de verte por aquí.
No somos nosotros los que caminamos hacia el futuro. Es él el que viene en reversa a nuestro encuentro.
Gracias por el ejercicio mental...
Publicar un comentario en la entrada