La felicidad tiene algo de engaño. La conciencia admite ese engaño, y nos encontramos entonces con que el fin justifica los medios. Algunos pensarán que eso no es felicidad porque se basa en un engaño. Pero la actuación y percepción de nuestro cerebro también es engañosa, y tal vez, la felicidad sea un engaño más del cerebro. Y saben aquello de "quien engaña a un ladrón tiene cien años de perdón". Pero, ¿se puede engañar a la conciencia? Pues sí, se puede. Los neurólogos consiguen hacer desparecer el dolor fantasma de un miembro amputado mediante un simple engaño de espejos, haciendo creer a nuestra mente que el miembro amputado existe, aunque no sea así. Y nuestra mente acepta ese truco en su conciencia. Un mago, delante de nuestras narices, es capaz de hacer que nuestra percepción nos engañe y no comprendamos qué ha pasado. Quien quiere creer se predispone a dejarse llevar por la ilusión de la magia. Y esto es lo mismo que hacemos con respecto a la felicidad. La conciencia tiene puntos ciegos en su percepción, y por qué no utilizarlos a nuestro favor. Quizás ser feliz pasa por entender que todo en sí es un engaño de nuestra conciencia. Piensen en qué es la seducción, el hipnotismo, la sugestión, o incluso, la filosofía, o la psicología. Pero parece que funciona. ¿Por qué no vamos a aceptar engañar a un tramposo como es nuestro cerebro?
10 comentarios:
En mi opinión que es una de tantas osea nada, en el infinito..
no es así..
no hay por que engañar..
se puede ser feliz aceptando la realidad tal cual es..
seguramente cuando uno se acostumbra a no definir lo que la felicidad es...
si se define, se crea un mapa mental..
sin el mapa mental felicidad puede ser cualquier cosa... inimaginable.
un saludo
Mmmm... Yo a veces engaño a mi conciencia y soy más feliz. Hago trampas y aunque no me gustan las mentiras, me he dado cuenta que en este mundo suelen haber muchas y al final te tienes que acostumbrar a ellas e incluso a veces, algunas te van bien.
Y sólo a veces me pregunto, ¿para qué diablos sirve la verdad? Si todos mentimos a diario en las cosas más tontas...
Yo creo que eso no es posible, digo yo, porque es como decirme mentiras y creérmelas, qué sentido tiene, ahora muy distinto usar sofismas de distracción!
Un Besito Marino
La realidad en sí misma es relativa, no creéis? Depende de las circunstancias que la rodeen y de la perpección individual. ¿Cómo se podría aceptar una realidad relativa? Tal cosa sería una aceptación relativa. No sé cual es la respuesta acertada de mi propio post. Lo interesante es reflexionar sobre ello, y tomar parte de la forma más apropiada. Gracias por vuestros comentarios. Saludos.
100% de acuerdo contigo Wig. La realidad depende una vez más de la mirada con que sea vista. Yo siempre recuerdo que como sujetos que somos siempre emiteremos opiniones subjetivas. La objetividad por tanto sería propia de objetos y por definición, imposible en personas.
Esos "engaños" también nos ayudan a sobrellevar todo...pero con sentidiño común, como decimos los gallegos.
Un abrazo
Engaño o realidad... no lo sabes hasta que no lo intentas ;) Te recomiendo leer a Eckhart Tolle sobre la percepción de nuestra mente/cerebro (El poder del ahora). Ojo, no es ninguna biblia, ni instructivo para llevar al pie de la letra si tú no lo deseas, sólo una manera de ver las cosas... igual entre más amplia sea TU visión, te vuelves loco y terminas siendo más feliz que un cuerdo ;)
Hola mi nombre es Cristina y colaboro con una asociación que trabaja con una herramienta realmente valiosa para la consecución de la tan deseada felicidad.
Aquí os dejo el enlace para que podáis conocer dicha herramienta.
Espero que os sea útil.
www.elcaminoalafelicidad.com
Engañar a la conciencia es como decirnos una mentira; el problema de esto es que cuando uno dice una mentira, tiene que decir mil más para cubrirla! si vas a engañar a tu conciencia hazlo de una manera realista en donde no perjudique a nadie! la felicidad esta al alcance de todos, solo hay que quererla.
Claro que por supuesto engañamos a nuestro cerebro....recuerden que creemos...lo que queremos creer y vemos lo que queremos ver, la comunicación está en quien la recibe y tanto en el amor, pareja, amistad, etc. es lo que queremos creer y es igual en la felicidad, recordemos que la felicidad no es un estado anímico, son momentos, pequeños momentos que nos brindan felicidad, el cocinar me hace feliz, el leer un buen libro, el dormir, el platicar con mi abuela me hace feliz y debemos de procurar tener muchos pequeños momentos en el dia de felicidad....saludos me encanta lo que escreibes. visita claroscuroyana.blogspot.com
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