Para aprender a fluir, primero uno debe comprender que, pese a lo que queramos, todo va por donde tiene que ir. Esto es que, podemos empeñarnos en lo que queramos, pero la realidad camina inexorable sin detenerse en lo que a nosotros nos interesa. Puede que en apariencia, durante mucho tiempo, nos parezca que dominamos la realidad, pero, no es así, la realidad siempre nos domina. En este sentido siempre somos perdedores, nos guste o no. Sólo cabe dominarse a uno mismo. Y preguntarán para qué sirve esto. Para muchos filósofos es aquello del "consuelo del tonto", pero para otros, es aprender a ponerse límites y metas, tener frustraciones y depresiones oscilantes, adquirir intuición y cinismo social, etc. Recuerda un poco al senequismo español que invadió el Siglo de Oro tras el fracaso del humanismo renacentista o a la pérfida depravación libertaria del Imperio Romano que dio luz verde al cristianismo platónico más puro. Aprender a fluir es pasearse por la Historia del pensamiento humano y apreciar que seguimos guiados por planteamientos tan válidos hoy como antiguamente, aunque se ha perdido la pasión hacia creer por un pesimismo social que comienza a ser mundial. La globalización no sólo ha permitido lucrarse a miles de ricos influyentes de forma generalizada, sino que también ha permitido que las ideas se transmitan globalmente. Y ya saben, el germen de toda revolución pasa por los ideales. ¿Creían acaso los banqueros y poderosos desarmados y antisociales que sólo iban a salir ganando ellos? La globalidad lo globaliza todo, valga la redundancia verbal. Y eso, tan listo como son, no lo esparaban, o al menos, no esperaban las consecuencias.
3 comentarios:
Pues claro que hay que dominarse a uno mismo, para nada es de tontos, yo diría que es lo inteligente, en la mayoria de los casos la realidad no es como pensamos y necesitamos aprender a "controlarnos" a nosotros mismos justamente para sobrellevar la realidad que a veces puedes ser muy dura y hay que adaptarse por el bien de nuestra estabilidad psicológica.
Por parte de la globalización pues mira, los banqueros y compañia que se fastidien que todo tiene un límite...
Un abrazo
Se trata de "SER-SER-" y tener viene por añadidura!
Un Besito marino
El pesimismo se convierte en enfermedad degenerativa.
Viva la ilusión que nace,vive y revive!.
Un abrazo
Cristina
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