miércoles, 8 de junio de 2011

OPCIONES DE VIDA PARA SER FELIZ

Sobre el suicidio se podría escribir un tratado insondable y profundo como el piélago, pero no creo que tenga talento para ello. Quizás por ello, nunca haya escrito sobre esto, y no es porque sea una herejía o un tabú relacionado con la muerte o el miedo antropológico de la evolución. Siempre he pensado que estamos hecho para sobrevivir, y esto incluye cualquier opción de vida. Y ésta no puede entenderse si su antónimo: La Muerte. Por tanto, ésta es una opción de vida como otra cualquiera. Muchos creerán que esto va en contra de ser feliz, pero, supongo que, con la edad, o la enfermedad o la inmovilidad vital, el pensamiento humano puede optar por lo más sensato para evitar el sufrimiento de permanecer luchando hacia la nada. Los únicos fantasmas que existen están en nuestro corazón como dijera un filósofo chino, y se haya repetido innumerables veces a lo largo de la historia del pensamiento. Podría haber comenzado el post con "Sobre la felicidad se podría escribir un tratado...como el piélago" y hubiera sido igual de válido. No hay de derrochar ninguna opción de vida. Jamás se puede decir que de este agua no beberé. Nos sorprenderíamos ridículamente sobre el resultado. La felicidad se tiñe de valor para decidir la opción más conveniente en el momento más oportuno, pero al mismo tiempo, se convierte en una habitación vacía llena de soledad. La hermosura romántica del suicidio choca con el antihéroe barroco que se niega a morir si no es luchando. Para mí, lo terrible, es que alguien quiera, y pueda, decidir sobre si puedo morir o no puedo hacerlo. Con el derrumbar del Tiempo, las opciones de vida para ser feliz se van limitando, y es probable que, indeseablemente, nos llegue el pensamiento de abandonar este mundo.

5 comentarios:

Govinda dijo...

¿WIG, consideras sobrevivir como un mero instinto biológico que nos ata a la vida?

A lo largo de tu blog has defendido que la felicidad sólo depende de nosotros mismos. Cualquier circunstancia externa vivida con aceptación nos aleja del miedo, la depresión, la ansiedad, etc. Es decir, todo es soportable y la felicidad siempre es posible en todo momento. Acepta, se agua y todo irá por su cauce, cauce que no decidimos nosotros pero que aceptamos sin queja y, por tanto, sin dolor. Por ello, nunca existiría una condición que justificase el suicidio. Siempre podemos echar a los diablos de nuestro corazón.

Desde el otro lado, en la muerte podemos encontrar el estado de aceptación absoluta, plenitud y liberación que tanto ansiamos en la vida. ¿Es realmente la muerte indeseable en vida o puede ser una opción de plenitud?

Un abrazo,

Anónimo dijo...

Hablamos de aceptación cuando deberíamos hablar de resiliencia, esa especial elasticidad para aceptar la realidad tal como, proyectar el sentido de tu vida (único y personal) hacia adelante y fluir......

Abrazos,

Isela dijo...

Sí, alguna vez lo pensé... y no dudaría en usarlo, como tampoco se duda en usar un poco más otras cosas para seguir. Ya lo adopté como un baile. Buen día.

Tita la mas bonita dijo...

El suicido para mi es el punto de equilibrio perfecto entre valentía y cobardía!

Un Besito Marino

Anónimo dijo...

Tita, tu explicación me pareció muy interesante. Podrías extender tu comentario en tu blog?

Muchas gracias.

Abrazos fraternos