Si cogen una fotografía y la observan un par minutos, la tapan y comienzan a enumerar todas las cosas que han visto durante ese tiempo, se darán cuenta de que, a pesar de todo, han dejado cosas por enumerar en la fotografía. Nuestra mente inconsciente sólo se fija en lo que le llama la atención, pasando por alto lo que aparentemente le parece innecesario. Eso que he llamado innecesario es la diferencia que marca a unas personas de otras. Cuanto más datos "innecesarios" captemos significará que miramos con más detalle, y aquí esta la diferencia, y por ende, de unos pensamientos de otros. Nuestra visión, sin un entrenamiento hacia los detalles, hacia la observación, limita la información, y por tanto, las apreciaciones racionales sobre lo que hemos visto, es decir, que limita nuestra capacidad de pensamiento. Ver no es lo mismo que mirar, y aunque gramaticalmente se tengan por sinónimos, sus connotaciones son sutilmente diferentes. Esta falta de información no está en entredicho frente a la intuición, siempre y cuando sepamos utilizarla y confiar en ella, cosa que raras personas hace, puesto que se ha demostrado que las personas más observadoras tienen más intuición a priori de que las observan menos las cosas. La conclusión de todo esto es que, de por sí, nuestros pensamientos ya nacen limitados por nuestras malas observaciones sobre los hechos que no rodean, y ello explica mucho de los "errores de cálculo" o falta de "ojo clínico" de muchas personas a la hora de juzgar hechos y acontecimientos. Por otro lado, esto también sirve para los demás sentidos por los que captamos la información exterior. Si nuestros pensamientos nacen limitados, cómo podremos apreciar el proceso de la felicidad en sí mismo. No es de extrañar que haya tanta interpretaciones sobre la felicidad y la plenitud, el nirvana, el misticismo, el éxtasis, etc., y la confusión racional entre ellos. Y la consecuencia de todo ello, y creo que lo han intuido, es que no podemos fiarnos ni aferrarnos a ninguno de nuestros pensamientos, porque, incluso, entrenando nuestros sentidos, siempre estarán limitados. De aquí se basa el criterio de "tener la mente abierta", y a pesar de la incomodidad e inseguridad que ello nos crea, si no aceptamos ete reto, nuestros pensamientos nublarán la visión de lo que queremos encontrar.
P.D.: Saludos a todos después de esta ausencia técnica.
4 comentarios:
Excelente aclaración! Ver, mirar, observar! Te miro cada vez con mas admiración!
Un Besito marino
Pero es imposible tener la mente abierta y pensar. Todo esto no cabe en nuestra violenta sociedad que utiliza el pensamiento y el conocimiento como coacción.
Saludos cordiales
Un buen principio es ir cambiando las palabras y conceptos de carácter cerrado. Por ejemplo, en vez de imposible, difícil. En vez de todo, es probable, en vez de sentencias, frases enunciativas. La semántica emocional puede servir para no bloquear pensamientos. Ese es el principio, dejar que los pensamientos no sean cerrado. El cerebro se nuetr de nuestros pensamientos.
De acuerdo con el uso de la semántica, pero que hacemos con la violencia y la mentira que nos rodea? No condiciona esto nuestro cerebro con una potencia inusitada?
Ha sido una bendición que tengas de nuevo ordenador
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