Las personas solemos justificar muchas de nuestras acciones y pensamientos por medio de la lógica, pero en la inmensa mayoría de las veces, las justificación parte de las emociones del subsconsciente. Y éstas funcionan de una forma totalmente independiente, que aún sin ser antígonos a la lógica, son sustancialmente incomprensible para esta última. No obstante, los sentimientos no causan lo que se llama anti-lógica. Ésta se produce cuando la decisión a una acción o reacción se basa en parámetros totalmente contrarios a una decisión lógica consciente. Cuando alguien suele equivocarse de forma continuada tiende a utilizar lo que llamamos comúnmente "la cuenta de la vieja". Así se piensa que si la lógica le ha llevado a errar antiormente, si se hace lo contrario, se acertará. Y a veces se acierta. La cuestión está en que el grado de acierto de este método deductivo que parte de la psicología inversa, depende del grado de lógica y emociones que contenga un planteamiento determinado. Cuando más grado de emociones mayor probabilidad de error lógico y anti-lógico. El siguiente paso es evidente, si no nos sirve lo que justificamos como lógica, ni tampoco lo contrario a ello, se nos produce una falsa paradoja. Si no somos consciente de que lo que determinamos para nuestros pensamientos como lógica no es realmente lógica sino puro interés internocerebral, el resultado puede llevarnos a un cierto grado de inestabilidad emocional. Hay que tener en cuenta que las paradojas suelen ser incómodas porque son en cierto modo incompresibles y ésta incomprensión tiende a llevar la conciencia hacia la duda y la inseguridad emocional; el cerebro en sí mismo, no distingue entre paradoja y falsa paradoja si no hay una distinción observable y determinante. Por otro lado, la felicidad está asimilada en cierta medida a la emocionalidad estable, y aunque en el post se plantea la cuestión como fácilmente diferenciados los procesos y de observación evidente, la realidad es que la capacidad de nuestro cerebro para camuflar e interdisciplinar nuestras decisiones es tan sutil, que únicamente a través de una profunda reflexión interior se podría diferenciar un pensamiento lógico puro, lógico emocional o anti-lógico. Y si entendemos que cada uno de ellos tiene grados compartidos, el resultado de las combinaciones posibles enmascara los criterios para su clasificación. Si nuestra observación de la felicidad está relacionado con estos conceptos, la inficidad de criterios hace que la felicidad se convierta un vasto piélago de interpretaciones subconscientes y personales de difícil o casi imposible definición
1 comentarios:
Desde mi humilde pensamiento, me parece que la lógica es enemiga de la creatividad, la emoción y la sensación!
Un Besito marino
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