miércoles, 20 de julio de 2011

SALTO DE FE

La Felicidad es tan irreconocible en sí misma, que parece irremediable lanzarse al vacío en un acto de fe o creencia a ciegas. Y esto es demasiado conflictivo con respecto a las dudas que crea tal acción aparentemente irracional. Se dan cuenta, irreconocible, irremediable e irracional. Nunca han pensado en cerrar los ojos y pensar que cuando se abran ya no tendrán ningún tipo de dudas con respecto al cualquier asunto que les perturbe. Y sin embargo, en cuantas ocasiones ha ocurrido lo que pensaban. Es difícil creer en un mundo abordado por una mala praxis informativa sin escrúpulo. Todo vale mientras tenga "tirón". La información es sabiduría, pero al mismo tiempo mata la inocencia de pensamiento. Y creer no tiene su base en la información, sino es tras un proceso de manipulación constante, por lo que un ser informado no puede ser creyente, sino convencido. Creer nace de lo más profundo, y la información cubre de trampas el camino para llegar a esa profundidad. Al final, tarde o temprano, nos damos cuenta de que sólo creer nos llevará a algún lugar parecido a la Felicidad, pero sin encontrar ese camino ocultado hacia "lo profundo", sólo queda saltar al abismo. Pero, ¿Quién está dispuesto de saltar al vacío sin temor? A veces, muchas veces, la racionalidad parte de la ausencia de pensamientos.

5 comentarios:

Adriana Alba dijo...

En el Dìa de la Amistad...Feliz Dìa HOY y todos los dìas WIG.

Abrazos.

wig dijo...

Gracias

Tita la mas bonita dijo...

El vacío es necesario para que exista su complemento!

Un Besito marino

Cris dijo...

Cuanto más se exige para alcanzarla más se aleja pero incluso esto no se ve racionalmente, solo cuando se se sueltan amarras en el corazón.
Un abrazo
Siempre es gratificante leerte.
Cristina

Anónimo dijo...

La felicidad es la ausencia de miedo. El miedo por definición es algo exterior al ser humano. Es algo "extraño" que viene de fuera. Se siente muy dentro pero llega del más absoluto de los exteriores, muy cercano a ese "el infierno son los otros" de Sartre. Desgraciadamente nuestra actual sociedad es una fuente constante de miedo e incertidumbre cuando el remedio está en todo lo contrario. Es una desgracia que siempre aprendamos tarde.

Un abrazo y muchas gracias por tu blog