Es hora de ir despacio. De no precipitarse. ¿Por qué? Porque todo se precipita, se acelera, cae como una losa fúnebre sobre nuestras emociones; porque nos invaden con truculentas noticias que nos causan una ansiedad irremediable. Porque caemos en la vorágine y el torbellino depresivo en el que quieren que vayamos a caer. Por eso es hora de ir despacio. De pensar más, y sobre todo mejor. Tenemos que alejar nuestra energía, que dispersarla en los objetivos que hemos marcados y no en los que nos quieren marcar. No es hora de huir, de correr, ni de estarse quieto, porque estas circunstancias no nos van a librar de los devoradores de mentes, de los depredadores de ideas humanistas, de los impunes especuladores sociales. No es hora de creer en imaginarias conspiraciones de poder ni en movimientos revolucionarios que no dicen nada, y que siguen teniendo la idea de la imposición de criterios para vivir. Los revolucionarios terminaron muertos o convertidos en fragantes burgueses de "donde dije digo, digo diego". Trabalenguas para no confiar en pseudos pijos y mequetrefes incultos de tres al cuarto con una filosofía barata llena de una estúpida grandiosidad. Nunca se volverá a dar la sinceridad de un "Mayo del 68", al menos en Occidente. Todo lo contrario, estamos construyendo más "Muros de Berlín" con nuestra propia ignominia. Volvemos a emigrar como en la "época dorada", sólo que ahora somos ingenieros, científicos, investigadores, etc. Hasta la emigración ha pasado por un proceso de selección social. Piano...piano. No debemos caer en la tentación de pensar que los Estados cuidan de nosotros. Nadie cuida de nosotros. Por eso debemos saber y ver dónde pisamos, por eso es hora de ir despacio. Hay demasiadas ideas nocivas pululando como noticias para poder ser feliz. Hay que descuartizar esas ideas y no dejarse llevar por la truculenta ideología general de masas. Hay que aislarse para encontrar afines, y eso se hace fluyendo más despacio para que la multitud se vaya alejando, y dejen verlos.
6 comentarios:
Una vez que nos hemos encontrado los afines ¿Cuál es el siguiente paso? ¿No estamos renunciando al mundo si no luchamos por un mundo mejor? ¿o acaso no somos de este mundo y todo es un transitar hacia la nada?
Un abrazo afín
De hecho siempre han funcionado las "afinidades electivas". Los afines se han encontrado en la confusión de las multitudes. Masas, por cierto, siempre prestas a combatir la afinidad de los desafectos con el sistema.
Abrazos
¿Afines? Ojalá nos encontrásemos, pero la afinidad se vuelve discordia, desafinamiento con el tiempo; tal y como ocurre con un instrumento musical debemos afinarnos cada cierto tiempo y esa es la cuestión, averiguar quiénes poseen el oído suficiente para afinarnos o si seremos nosotros mismos los que tendremos que buscar el tono o tonos entre el elenco que se nos ofrece. Yo me decanto por componer mi versión, eso sí, intentaré que vaya al tono de los tiempos porque no siempre un sólo instrumento compone una buena melodía y porque el día que me desafine no sé si sabré reafinarme una vez más o volver a componer.
Un admirador de la gente que como vosotros se preocupa por un mundo despreocupado.
Para afinar tu instrumento necesitas de un instrumento ya afinado que te de el tono.
Una buena melodía la puede tocar uno, diez, cien, mil o un millón, pero esto último no cambia ni un ápice la calidad de la melodía.
Afines y pares necesarios los dos!
Un Besito marino
WIG, siempre has defendido que la felicidad depende más de nuestra respuesta a los estímulos externos que de estos estímulos mismos, pero últimamente te muestras más que preocupado por la influencia de lo externo. ¿No debería darnos igual lo que acontece fuera?
Un abrazo,
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