A los políticos le ha caído una pelota ardiente en el tejado. y no saben cómo quitársela de encima. Es lo obvio. Pasa la pelota. Pero, en tiempos difíciles, es cuando hay que hacer relucir el talento por el que se suponen que se les paga. Pero no. ¡Pasa la pelota! La ineficacia es fruto de la irracionalidad y la estupidez. Pero por qué tenemos políticos de esta guisa. La pelota en el tejado tiene que ver con la felicidad, porque, es como la táctica del avestruz, que esconde la cabeza cuando se asusta y no puede huir. No veo, no pasa nada. Pero sí, sí pasa. En tiempo de "personas capaces", nos encontramos con personajillos mediocres que entiende la felicidad en relación al poder que puedan ejercer de forma despótica y no la capacidad que deben tener. Este no es un post político, no se engañen, simplemente es la envoltura de un concepto, que trasladado a nivel personal o individual, suele llevar al desastre emocional. La pelota en el tejado representa ese miedo visceral que nos inunda cuando se nos pide cierta responsabilidad que no estamos dispuesto a tomar por miedo. Y la felicidad, en cierto modo, depende de esa responsabilidad. Cuando tenemos la pelota en el tejado, aunque sea de fuego y ardiente, debemos intentar cogerla a pesar del riesgo a quemarnos. Alguien dijo que no hay felicidad sin dolor, y no se refería al masoquismo aunque lo parezca, sino a que, a veces, sólo se puede llegar a la felicidad a través del valor, que no la temeridad, asumido de una forma sincera. Trasladado a un entorno político y social, ahí tienen la crisis mundial. Nadie quiso ver lo estaba delante de sus ojos, y como asustados avestruces esperaron, escondiendo sus cabezas, a que alguien ( ¡vaya tú a saber en quien estarían pensando!)les salvara el culo. Y esa postura es muy humana.
3 comentarios:
La felicidad se encuentra en la responsabilidad asumida sin miedo y con corazón.
Falta mucho en muchos para ser humanos.
Un abrazo
Gracias por tus reflexiones.
Cristina
Creo que no se puede hablar de felicidad hasta después del último suspiro. Yo recomendaría leer a Herodoto, en lo referente al comentario que Solón le hizo a Creso cuando éste le preguntó sobre a quién consideraba y porqué el hombre más feliz de la Tierra.
Es proverbial la respuesta de Solón de no confundir felicidad con fortuna.
Aplaudo el comentario de Cris!
Un Besito marino
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