viernes, 16 de septiembre de 2011

NADIE PUEDE DEVOLVERNOS NADA

Nadie puede devolvernos nada de la inocencia que perdimos en nuestra infancia. Da igual lo que pensemos, aunque no da igual de donde provenga ese pensamiento. La influencia. Nuestros pensamientos no parten de nosotros, sino de nuestras influencias. Si determinamos nuestras influencias, determinaremos nuestros pensamientos. Éstos son sencillas tendencias conceptuales necesarias para nuestra adaptación al mundo. Éste puede gustarnos o no, pero en él nos movemos. Las influencias parten de la experiencia, física, conceptual, intelectual y espiritual. Con ello creamos una amalgamas de conexiones para sostener nuestro mundo interior. A cada desilusión, un parche inconsciente. A cada pérdida de ingenuidad infantil y juvenil, una justificación mental para una negativa experiencia. Sumen negativos y añadan algunas lecturas o conocimientos justificatorios. Voilà. No es así de fácil, por supuesto. No hay de lo que no se pueda hablar, aunque no sepa de lo que se habla. Lo peor es intentar hacer de guía espiritual de razones basadas en malas experiencias. Cual es la razón verdadera, la de uno o la de otro. Y a pesar de que puedan ser más o menos coherentes y defendibles científicamente o espiritualmente, sólo son coherencias. Nadie puede devolvernos nada ni nadie que se haya ido, a no ser que sea a través de los recuerdos. Nuevamente, surge la memoria como soporte vital. ¿Y a los niños les quieren hacer que no memoricen? Ah, no. Quieren que razonen. Y qué razón es posible sin memoria. El análisis. Pero éste no es la razón en sí misma. La razón abarca un ámbito tan amplio como pueda hacerlo la felicidad. Y la felicidad es un ente infinito.  

7 comentarios:

disancor dijo...

Encantado con tú entrada.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.

Adriana Alba dijo...

Un abrazo WIG y te envìo flores perfumadas desde mi Buenos Aires querido!

Cariños.

Anónimo dijo...

Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais... atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

Blade Runner

wig dijo...

Ah, Blade Runner, un peliculón. Gracias Adriana, buen fin de semana. Saludos.

Anónimo dijo...

"...el recuerdo, cómputo definitivo de los bienes acumulados"

Alfonso Reyes

Govinda dijo...

Nadie puede devolvernos nada porque nadie puede quitarnos nada. Somos absolutamente los soberanos de nosotros mismos. No hay mancillamiento posible. Las influencias exteriores son sólo eso, exteriores, influencias. Nuestro interior es absolutamente propio, lo difícil es llegar a hasta él. Eso necesita silencio para escucharse y detención de las reacciones a las influencias externas.

La razón verdadera es la que es. Voltaire decía que la verdad son las cosas tal y como son. La verdad puede o no estar en tí, en mí, en el otro o en ninguno de nosotros, o repartida a partes deiguales. Pero está. Pregúntenles a los niños, ellos no tienen ninguna duda que la magia es real.

La razón abarca poco, lo que nos lleva más allá es la intuición. La intuición es un concepto pre-aristotélico totalmente olvidado en Occidente. La intuición es nuestra conexión con el infinito y el infinito la experimentación de la felicidad.

Un abrazo,

Anónimo dijo...

"Y la muerte no tendrá señorío. Desnudos los cadáveres se habrán unido con el hombre del viento y la luna del ocaso. Cuando sus huesos estén rebañados y pulverizados, los limpios tendrán estrellas a sus codos y a sus pies. Aunque se vuelvan locos, serán cuerdos, aunque se hundan en el mar, emergerán de nuevo, aunque los amantes se pierdan, el amor quedará. Y la muerte no tendrá señorío".

Solaris

Stasnislaw Lem