martes, 6 de septiembre de 2011

TODO EMPEZÓ CON UNA IDEA

Cuando Copérnico expuso su idea de un Universo heliocéntrico allá por 1543, y a pesar de no demostrarlo él mismo, el mundo comenzó a cambiar. En los que se consideran siglos oscuros (400 d.c. hacia 900 d.c. aprox.) e incluso, en la Edad Media (900 d.c. hacia 1400 d.c. aprox.) la desconfianza del Hombre hacia el propio Hombre y su futuro invadió Europa. La teoría de las estrellas de Tolomeo de Alejandría que inducía a una explicación de un Universo que giraba alrededor de la Tierra centró la filosofía hacia un mundo monoteísta y hermético. Se puede decir que Copérnico abrió el camino al nacimiento de la Ciencia. La peste bubónica, el sudor ánglico, la guerras feudales y religiosas devastaron las tierras y a sus habitantes. También es un caldo cultivo. Y la imprenta de Johannes Gutenberg. Y La caída del último vestigio de la cultura romana, Constantinopla, hacia 1453, que originó un éxodo masivo de intectuales que transmitieron la casi olvidada cultura científica y filosófica griega e hizo incipiente el Humanismo. El mundo comienza a moverse, como diría Galileo. Es esta época convulsa en la que se forja el gérmen de la "Búsqueda de la Felicidad", cuando la Ciencia rompe con el declive filosófico de una civilización perdida tras la decadencia y final del Imperio Romano, transmisor secundario de las ideas helénicas. Son muchos los acontecimientos que aquí se obvian y que fueron determinantes, pero valga la idea general. Y la única base para que todo ello ocurriera fue una idea intuitiva, que según parece, es más elegante. La elegancia suele ser un factor influyente en la Ciencia. Siglos de tradición se desmoronan en unas cuantas décadas, y ya el Mundo no será como era. La Ciencia irrumpe como contrafuerte de la poderosa religión. La fe se vuelve innominiosa e irrespetuosa con los herejes. Se hace ver y creer que ambas tendencias son irreconciliables, o la Fe o la Ciencia, Conmigo o contra mí. Y esa falacia creó la infelicidad y la guerra, que nuevamente, siglos después, a pesar de muchos filósofos de intentar aunarlas,  abre Europa a una nueva desesperanza social...pero, eso es otra historia.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

"La ciencia no puede resolver el último misterio de la naturaleza. Y eso se debe a que, en última instancia, nosotros mismos somos una parte del misterio que estamos tratando de resolver".

Max Planck

"Podemos concluir que a partir de lo que la ciencia nos enseña, en la naturaleza hay un orden independiente de la existencia del hombre, un fin al que la naturaleza y el hombre están subordinados. Tanto la religión y la ciencia requieren la fe en Dios. Para los creyentes, Dios está en el principio, y de los físicos que se encuentra al final de todas las consideraciones".

Max Planck

Anónimo dijo...

La ciencia fue la reacción al dogmatismo de la religión. Ambas buscan lo mismo por caminos distintos, pero ambas son una experimentación (una interna y la otra externa). La ciencia es hoy tan dogmática como lo fue la religión es sus peores tiempos, al mismo tiempo que mata tan eficazmente como su hermana.

No hay esperanza para el ser humano hasta que se libere de estas servidumbres y se conozca por si mismo.

Anónimo dijo...

El mundo antiguo veia la tragedia y el escepticismo (la duda de que el hombre sabe lo que está haciendo) con total claridad. Quien aumenta el conocimiento aumenta la tristeza. Se aceptaba que la gracia era el tema central del devenir humano. La libertad verdadera era una forma de muerte.

La búsqueda de la felicidad que surge del humanismo renacentista ha naufragado en la cobardía y el amor a la rutina que unen a los seres humanos en ese crimen colectivo que llamamos sociedad.

La felicidad está en recobrar el coraje y la humildad. El coraje de mantenerse de pie sabiendo que uno está derrotado.

"Esperanzas hay muchas, pero ninguna es para nosotros" decía Frank Kafka

Anónimo dijo...

Las culturas nunca animan a sus miembros a cuestionarlas. La supervivencia física ha sido tan precaria para demasiada gente durante la mayor parte de la historia que hay un sentimiento implícito y profundo que dice que nuestra cultura nos mantiene vivos en un mundo hostil. No preguntes, no muevas el barco. Las culturas tratan de ser sistemas cerrados.

Anónimo dijo...

"La aspiración por liberar a la mente humana de sus ataduras se dirigió en otras dos direcciones:
liberarnos del peso de la tradición y del yugo de la autoridad. Esta tarea la hicieron corrientes filosóficas
como el ateismo, el agnosticismo, el nihilismo, el existencialismo y el surrealismo. Pero en esta carrera hacia la libertad, el hombre común y corriente quedó desamparado, surgiendo el miedo a la libertad‖ (Fromm, 1962). Aunque teóricamente libre, quedó en verdad sometido a dos autoridades implacables e indiferentes, el mercado y el estado totalitario, y sin ninguna fuerza propia para realizar esa libertad. Las religiones no
pudieron contra esta utopía racionalista, y han sido durante la modernidad un soporte débil para contener y orientar la incertidumbre de la débil criatura humana".

Eduardo Yentzen

Tita la mas bonita dijo...

Muy profundos todos los comentarios, en cambio yo solo puedo decir humildemente que la felicidad puede estar donde estén los seres felices!

Un Besito Marino