Corren malos tiempos. Y la mejor forma de pasar por ello, es siendo optimista, sin perder de vista las circunstancias. De nada sirve enfrascarse en una revuelta interior que no va a llevar a ningún avance personal. Esta crisis global va a arrastrar muchas ideas utópicas hacia el fango, como aquella de la "Unión de Civilizaciones". Es una lástima, pero, parece que no aprendemos la diferencia entre "estado personal en frío" y "estado personal en caliente". En "frío" aseveramos cosas que en "caliente" difícilmente cumpliremos. ¡Cuántas veces se han dicho: -"Yo no haría..." Y a la hora de verdad, lo han hecho, se han arrepentido, pero lo han hecho, y lo peor, es que si vuelve a darse la ocasión, vuelven a hacerlo. Piensen, por ejemplo, como cuando uno se levanta con un resacón de demonios al día siguiente de una larga noche de juerga. Sí, sin duda, uno se dice "No voy a beber tanto nunca". Y ese "nunca" dura lo que tardan los colega en llamarte para volver a salir, o como dice la canción, "lo que un whisky in the rock..." en manos de alcohólico. Sin embargo, la única manera de superar los malos tiempos es siendo optimistas, creyendo que una de las veces, ocurrirá lo que piensas en frío y no como actúas en caliente. Nunca vayas a comprar al súper con hambre si quieres ahorrar en comida, porque comprarás hasta un 10% de productos innecesarios. Todo pasa por ser optimista en la desesperanza, y eso no es fácil. Cuando uno no tiene donde caerse muerto, cómo puede pedirse que sonría a la vida y la mire de forma optimista. Y sin remedio, todo pasa por ahí. Siempre me he preguntado cómo puede vivir alguien en lugares tan indómitos como el Polo Norte. Y no podría ocurrir sin la capacidad de adaptación, sin ese optimismo que lleva a la resignación a entender que no hay otro camino que el que hay. Que éstos no llevan a Roma como el refrán, y que no sirve de mucho lamentarse. Corren malos tiempos, y es ahora, cuando debemos demostrar que buscamos la felicidad, es ahora, cuando hay que demostrar que sabemos y podemos fluir, que hemos entendido lo que significa. Es ahora, o todos nuestros pensamientos serán agua de borrajas, y habremos quedado, yo al menos, como un simple charlatán o un inlocuente (aunque no exista la palabra en el diccionario) filósofo de mercadillo.
Buscar la felicidad es un árido camino lleno de obstáculos.La mayoría de ellos se hayan en nosotros mismos.
sábado 28 de mayo de 2011
lunes 23 de mayo de 2011
TODO VA POR SU CAUCE
Para aprender a fluir, primero uno debe comprender que, pese a lo que queramos, todo va por donde tiene que ir. Esto es que, podemos empeñarnos en lo que queramos, pero la realidad camina inexorable sin detenerse en lo que a nosotros nos interesa. Puede que en apariencia, durante mucho tiempo, nos parezca que dominamos la realidad, pero, no es así, la realidad siempre nos domina. En este sentido siempre somos perdedores, nos guste o no. Sólo cabe dominarse a uno mismo. Y preguntarán para qué sirve esto. Para muchos filósofos es aquello del "consuelo del tonto", pero para otros, es aprender a ponerse límites y metas, tener frustraciones y depresiones oscilantes, adquirir intuición y cinismo social, etc. Recuerda un poco al senequismo español que invadió el Siglo de Oro tras el fracaso del humanismo renacentista o a la pérfida depravación libertaria del Imperio Romano que dio luz verde al cristianismo platónico más puro. Aprender a fluir es pasearse por la Historia del pensamiento humano y apreciar que seguimos guiados por planteamientos tan válidos hoy como antiguamente, aunque se ha perdido la pasión hacia creer por un pesimismo social que comienza a ser mundial. La globalización no sólo ha permitido lucrarse a miles de ricos influyentes de forma generalizada, sino que también ha permitido que las ideas se transmitan globalmente. Y ya saben, el germen de toda revolución pasa por los ideales. ¿Creían acaso los banqueros y poderosos desarmados y antisociales que sólo iban a salir ganando ellos? La globalidad lo globaliza todo, valga la redundancia verbal. Y eso, tan listo como son, no lo esparaban, o al menos, no esperaban las consecuencias.
lunes 16 de mayo de 2011
EL COMPLEJO MUNDO DE LAS RELACIONES SOCIALES
Es difícil comprender que las relaciones sociales jamás se realizan desde la sinceridad y la lógica, sino a través de complejos laberintos de intereses, tan engañoso y lúgubres como la fama de las serpientes. No hemos venido a este mundo para sufrir, y menos si podemos evitarlo. Así que si hay que aliarse con una mayoría, se hará, independientemente de que los motivos sean más o menos loables, e incluso, no lo sean. Lo que prima en el mundo de las relaciones sociales es el egoísmo y la idolatría pura y dura. Freud le echaba la culpa al sexo, pero, ahora sigue igual. Ahora son las drogas sintéticas, por ejemplo, o los banqueros (aunque esos sí que tienen tarea). Sin embargo, si pudiéramos elegir, más de uno elegiría ser banquero. El hombre no es un ente moral. Es un animal inteligente, que suple y camufla sus defectos a través de la moral. Es difícil entender que el noventa por ciento de la población dice preocuparse por los demás, pero "los demás" siguen igual. En un terremoto nos alegramos de que nuestra casa no se haya caído, y después hacemos como si nos ofendiéramos por lo que ha ocurrido, es más, alguien habrá que le eche la culpa al Gobierno, o a la Oposición. Pocos son los que sienten sinceramente la desgracia humana. Las relaciones humanas se rigen por criterios que rozan lo mezquino en alguna que otra ocasión, y por ello, entiendo que haya personas que crean que la compañía de un animal cualquiera es mejor a la de cualquier hombre o mujer. Entiendo a los que sufren agorafobia. El pánico a la supervivencia social y sus relaciones puede ser terrible. Entiendo a los hoscos pastores aislados en valles perdidos por el tiempo. Pero nos vendemos solidaridad, amor, pensamiento positivo, esperanza u optimismo, en vez de hacer acto de conciencia y aceptar que somos seres interesados, incluso en el más mínimo acto de bondad. Y muchos diremos que esto no va con nosotros, que hay personas solidarias y todo eso, y es cierto, y de esas personas llenas de ilusión se nutre el despiadado mundo de las relaciones sociales. Y el éxito de nuestra evolución ha dependido de ello. El Presidente de FMI, lo eurodiputados que no quieren dejar de viajar en primera clase, los socialistas y otros más a la izquierda que desfalcan en los Ayuntamientos pero no dimiten, los frívolos Presidentes de la Comunidades Autónomas, los...y simplemente envidiamos lo que no somos, o nos hacen envidiarlo. Y es así como la felicidad se oculta ante nuestros ojos, vendados como la imagen de la Justicia, ante la realidad del complejo y exitoso, evolutivamente hablando, mundo de las relaciones sociales. Porque somos crédulos, o nos conviene ser crédulos.
miércoles 11 de mayo de 2011
¡PASEN Y VEAN!
Si quieren ver como funciona un circo de mentiras, vengan ahora a España. Estamos en campaña electoral, después de la precampaña electoral y la anteprecampaña electoral, y... ¡Pasen y vean! cómo se desarrollan los ardides menos sutiles vistos en vivo y las tramoyas más desvergonzadas creadas para "El Gran Circo de La Mentira". Aquí no hay animales maltratados, ni saltinbanquis, ni payasos, ni falsas cenicientas, ni enanos peludos, ni mujeres barbudas, ni... ¿o sí los hay? ¡Pasen y vean! El desfile de enchaquetados y descamisados de lenguas bífidas y ponzoñosas que intentan arrancar un voto igual que el demonio un alma. El espectáculo más grandioso jamás imaginado, en el que el terror no está escondido en una casa, sino que sale impreso en cada palabra lujuriosa emitida a gritos entre los candidatos. -Las elecciones siempre me han parecido una jauría de perros. Y lo mejor: gratis (esta palabra es un imán)-. Durante dos semanas. Con un día para reflexionar -¿sobre qué? La Democracia da mucho juego y esperanza, aunque ésta se desvanezca al día siguiente de las votaciones-. Aprovechen ahora para dar la mano al mismísimo político que no hace mucho le dio la espalda. ¡Pasen y vean! Las luminosas sonrisas de los más variados y variables ciudadanos modelos, y no tan modelos. Se deslumbrarán, incluso con gafas de sol, pues nadie se escapa a la perspicacia y habilidad para refrendar un voto indeciso por parte de los candidatos. -Es éste el culmen del logro político-...¡Pasen y vean!...
..."El Gran Circo de la Mentira" tiene que ver con la felicidad, pues analizando, aprendiendo de las sutilezas y manipulaciones explícitas e implícitas, recordando y comparando posteriormente los resultados, comprenderán que la felicidad sólo está en nosotros. Es la única conclusión razonable a la que llego tras vislumbrar tan maravilloso acto teatral.
jueves 5 de mayo de 2011
EL BAÚL DE LOS RECUERDOS
Como decía Fray Luis de León, ayer comentaba sobre la sugestión lógica inductiva, hoy toca el turno a ese limbo que llamamos "el baúl de los recuerdos", que también, diría yo, es la caja de Pandora. En realidad, nuestra mente suele tener bien guardada la llave que encierra los recuerdos, de esos recuerdos que en algún momento nos hicieron latir el corazón más deprisa de lo que debiera. En el baúl los hay buenos y malos recuerdos, positivos y negativos. Y nuestro cerebro los hace aparecer según su conveniencia. Actúa como un regulador, vigilante o carcelero. Aparentemente, éste nos induce a sentirnos nostálgico, o culpable, depresivo, alegre, orgulloso, envidioso, etc., en determinados momentos, siempre ocultos bajo las circunstancias sociales, pero sólo aparentemente, porque nuestro cerebro no hace las cosas al azar aunque lo parezca. Y su forma de actuar con respecto a nuestra conciencia, de influir sobre ella, es a través de la sugestión lógica inductiva. Va creando una telaraña (¿sabían que es uno de los tejidos más resistentes de la naturaleza?) de verdades y mentiras (utilizando recuerdos que ha ido almacenando en ese cajón de "desastres", que por eso llamo caja de Pandora) que va entremezclando para afianzar una personalidad superviviente. "El baúl de los recuerdos" tiene una función crucial para nuestra forma de ser, y es por eso que no deberíamos dejar que el cerebro los abra para manipular nuestra conciencia. Tampoco deberíamos llenarlos demasiado, porque entonces, el cerebro los libera, y cuando esto ocurre, sí que podemos llegar a tener verdaderos problemas psicológicos y psicosomáticos. Muchas personas buscan tener oculto sus recuerdos por medios dopantes, y es una ingeniosa manera de huir o no enfrentarse a un "baúl" repleto de pensamientos nocivos y negativos. Pero no crean que el cerebro es tan estúpido. Si quieren ser felices tendrán que desentrañar los mecanismos internos que utilizamos a favor y en contra de nuestra propia persona (uno de ellos es la sugestión lógica inductiva) y enfrentarse a esos recuerdos, que el cerebro encerró en un rincón de éste por el peligro que puede desentrañar para nuestra estabilidad mental, para liberarlos . Ser feliz también está en la línea de descubrir, apercibirse y adelantarse a estos mecanismo de manipulación interna de la conciencia.
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